Hace unos años Iris Quintero Zulueta no hubiera imaginado que su trabajo iba a ser visto por millones de cubanos, y menos a través del Noticiero Nacional de Televisión, uno de los espacios con más audiencia en Cuba.
Pero a cinco años de trabajar como corresponsal de televisión del municipio de Colón en Matanzas son muchos los materiales que ha colado en esas emisiones, como muestra de que lo local vale cuando se hace bien y con una acertada intencionalidad.
“La magia para lograr incluirte en un noticiero nacional es muy difícil. Nadie se imagina cuánto trabajo hay en un minuto que usted coloca en ese espacio. Y hay momentos en que estamos aquí hasta las 11 o 12 de la noche, esperando que pase la noticia o rectificando porque no llegó completa. Hay que dedicarle tiempo, amor y sacrificio”.
Desde su subjetividad, esta maestra convertida en periodista, ha retratado la realidad del municipio cubano con nombre de almirante. Con mucha voluntad, Quintero Zulueta, dirige un equipo que hace posible que Colón tenga también su propio canal televisivo.
Cada miércoles desde las seis de la tarde y durante media hora la corresponsalía de televisión de Colón o TeleColón (como también lo reconocen) transmite a través del canal 68 una tira con una programación variada que incluye momentos para el quehacer infantil, juvenil, histórico e informativo.
Para ti pionero, Postales de mi ciudad, Portal informativo, Contamos Contigo y Conociendo mi ciudad son las propuestas habituales. Pero entre ellas, el equipo de TeleColón prefiere por su frescura el espacio juvenil Contamos Contigo:
“Es una sección jovencita, pero que ha tenido mucho impacto en los jóvenes. A mi me ha llenado mucho trabajar con jóvenes. Es muy bueno saber la opinión que tienen los jóvenes y su profundidad de pensamiento”.
La recomendación de la calidad de este espacio no solo viene de cerca, sino que lo constatan a diario entre su público. Porque si algo bueno tiene trabajar en un canal comunitario, al decir de Iris Quintero Zulueta, es el vínculo con los televidentes.
“Es un canal de pueblo. Tú sales de aquí y te estás encontrando ya con el televidente, y te da su opinión, si el tranbajo le gustó o no le gustó. El pueblo te reconoce y te propone, me dicen: hace falta que esto salga por el canal 68. Y eso es muy bueno, sentir de cerca la retroalimentación con la problación”.
La corresponsalía de Televisión de Colón, sita actualmente en la calle Ricardo Trujillo, número 69, fue inaugurada el 24 de octubre de 2006. Junto a Iris Quintero, laboran el camarógrafo Adrián Sánchez y la editora Yanet Espinoza, quienes unidos, se las ingenian para lograr una programación que refleje la realidad del municipio.
“Es muy difícil, porque uno tiene que buscar la variedad de género, e ir buscando propuestas atrayentes para que el televidente se sienta identificado. Nosotros trabajamos en una ciudad, pero el municipio tiene mucha población rural, y hay que lograr que esa parte se sienta representada”.
Iris comenta que tener un transporte propio facilitaría el trabajo, pero que por lo demás no tiene quejas, y que voluntad les sobra. “Aquí no hay horario, no hay día, esté lloviendo, como sea, trabajamos.
Iris Quintero Zulueta está segura de que no se equivocó cuando hace cinco años se enfrentó al reto de echar a andar una corresponsalía de televisión en Colón. La atrevida colombina, que desafía el provincianismo desde un municipio, confiesa que ella ha encontrado en el periodismo la profesión que nunca había soñado.
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Absurdo: censura en un festival Contra la Censura
La noticia de que el canal alternativo español Cubainformación fue censurado en un Festival contra la censura en Bilbao, España, parece sacado de un cuento de absurdos. Pero es real, al periodista del mencionado canal en Internet le prohibieron grabar la videoconferencia que ofrecía especialmente la bloguera cubana Yoani Sánchez para el evento, al que asistían alrededor de 20 personas. Pero no cuento más, el video del propio canal Cubainformación es bastante explícito...
- Escandalosa censura a Cubainformación en Festival contra la Censura (+ Video)
Fuente del video: Cubainformación
- Escandalosa censura a Cubainformación en Festival contra la Censura (+ Video)
Fuente del video: Cubainformación
Victor Mesa habla sobre el béisbol cubano (Audio)
Reproduzco en Pedazo de Cuba la entrevista concedida por Victor Mesa, recién estrenado manager del deprimido equipo de beísbol de Matanzas, al colega Abel Falcón, de la radio en Villa Clara. Locuaz, directo y preciso, Mesa revela su parecer en cuanto a la situación del béisbol cubano actual.
Carnavales en Colón, atrasados, pero seguros
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| Una de las carrozas de los paseos del carnaval en Colón |
Entre los invitados especiales a las tradicionales fiestas se encuentra Pedrito Calvo y la nueva justicia, agrupación musical que tendrá a su cargo el cierre de la última noche en la Plaza Roja de Colón, considerada con el área principal de los festejos.
Los colombinos podrán disfrutar este año nuevamente de los paseos de las carrozas y las comparsas, que bajarán por las céntricas calles Martí y Ricardo Trujillo, hasta desembocar en el parque La Libertad.
Las carrozas estarán amenizadas por los proyectos Cubadanza y Musicaribe, así como por artistas del centro de la música de ese territorio. Se encuentran invitadas además comparsas de Cárdenas y Martí, así como la de la Juventud, de la ciudad de Matanzas.
Como es habitual estarán disponibles las trochas en las calles Mario Muñoz, Calixto García, Martorell y la de la Plaza Roja. El rincón campesino se encontrará como siempre en el cierre de la trocha de la calle Calixto García, y contará con la actuación del grupo Arenas Blancas, repentistas del municipio e invitados de toda la provincia.
El Carnaval Infantil agrupará a los pequeños el domingo en la Trocha Martorell, y contará con comparsas y el paseo de carrozas, además de la ofertas especiales del colindante Parque- Zoológico 4 de abril.
Dentro del programa cultural destaca la actuación de los humoristas el Cabo Pantera, Lindoro, Maracas y el Habanero.
En la música prestigiarán las fiestas populares colombinas la cantante Vania Borges y el premiado intérprete colombino Franklin Sierra, quien acompañado por su grupo actuará en el área juvenil.
Un poco corridos, pues la fecha habitual es en septiembre, vuelven los carnavales a Colón, una oportunidad para divertirse y reencontrarse con viejas amistades. Ojalá que no sean como siempre carnavales pasados por agua.
Huellas del terrorismo en una familia matancera de Boca de Samá
| Reportaje sobre el mismo tema, publicado por mí en Girón... |
“Personas como esta no se tienen en la casa”, le dijo a Flora el moreno con cara de malo, mientras le estrujaba en el rostro la foto de Camilo Cienfuegos que había sacado del portarretratos. Luego, poniendo el arma en el estómago de Eneida, preguntó: “¿Cuántos milicianos hay en el puesto de guardafronteras?”
La joven de apenas 25 años tembló sin que ellos lo percibieran. “¡Muchos!”, exclamó, sabiendo que allí solo estaban el jefe del puesto y otro combatiente. Los demás eran alumnos de la escuela de guardafronteras y andaban por el mar.
Como un recuerdo cercano y horrible Eneida Villa Lechuga rememora la noche del 12 de octubre de 1971, cuando un grupo de terroristas contrarrevolucionarios irrumpió en su casa y su pueblo, “para liberarlos del comunismo”.
Boca de Samá, puerto pequeño situado en el municipio de Banes, en Holguín, fue el lugar escogido por los piratas para desembarcar y hacer sus fechorías. Allí nació y vivió parte de su vida Eneida, quien desde hace casi 40 años vive en la ciudad de Matanzas.
Pero ni el tiempo transcurrido, ni la lejanía con el lugar de los hechos han podido borrar de su mente las terribles horas, cuando temió por la vida de los suyos.
La irrupción en el pueblo
| Eneida Villa y su hijo Armando, que tenía 7 años |
“Pero cuando mi mamá Flora fue a cerrar la llave de la gasolina, casi no le dio tiempo de llagar al cuarto. Enseguida despertó a mi papá y le dijo que creía que afuera había gente mala. Se oía mucho ruido, porque parece que chocaban los fusiles con la canal. Todas las persianas estaban abiertas, y cuando mi papá se asomó, chocó con el cañón de un arma”.
“Práctico, práctico, levántese, que es el comandante Iglesias, le gritaban a mi papá”.
En esa época Héctor Villa trabajaba como práctico del puerto en Boca de Samá y tenía los grados de teniente. Su casa era la única de placa en el pueblito que no pasaba de las 18. Allí no había corriente eléctrica y la planta de Villa era la única. Según piensa Eneida, los terroristas esperaron a que se apagara la última luz para entrar.
Héctor Villa había combatido en la guerra de liberación en las tropas del Segundo Frente Oriental, al mando de Raúl Castro, y el jefe de su columna (la 16) era el comandante Iglesias, más conocido por Nicaragua. Eneida refiere que su papá no combatió con las armas, pero fue mecánico y recogió con su remolcador mucha comida para la tropa.
Parece que los que irrumpieron esa noche lo sabían. Eneida cree que entre ellos había alguien de la zona, aunque nunca lo supieron con certeza.
“Nada más que mi papá abrió la puerta entraron violentamente dos hombres. Uno grande y distinguido, y el otro moreno, bajetón y con cara de bruto. El primero le dijo que era el comandante Iglesias, pero él no le creyó. Entonces se dio cuenta que eran contrarrevolucionarios.
“Los hombres le preguntaron a mi papá si tenía armas. Entonces él respondió al que se hacía pasar por el Comandante Iglesias, que si era quien decía ser, debía saber que los milicianos no les daban armas.
“Ellos preguntaron después que si las mujeres pertenecíamos a alguna organización. Mi mamá y yo, con los cañones apuntándonos dijimos que sí, que éramos federadas y cederistas. ¡Buena mierda!, nos dijo el cara de bruto, todas las federadas son una putas, y le escupió el rostro a mi mamá.
“En ese momento pensamos que de todas maneras si nos iban a matar lo mejor era decir la verdad.
“Años después mi papá siempre repetía que en ese momento se fijó bien en cómo venían vestidos, y por eso se dio cuenta de que no era revolucionarios. Yo no sé mucho de esas cosas, pero mi papá decía que traían una canana cruzada, que no se usaba en Cuba y una pistola Colt, cuando los combatientes cubanos llevaban Makarov.
“Mi papá se fijó también que uno de ellos levantó el zapato y tenía una estrella, además el pantalón era verdeolivo, pero a rayas. Tenían para terminar un brazalete negro con un gato con un ojo tapado. Ahí fue cuando a Héctor Villa no le cupo duda de quiénes eran”.
Violación de domicilio
| Héctor Villa y su esposa Flora, víctimas de terrorismo |
“En una de esas descorrieron los mosquiteros de mis dos hijos, que estaban dormidos. El varoncito tenía siete y la hembra cuatro. Les apuntaron y pensé que iba a ser el final. Pero solo querían asustarnos, causar terror.
“Se llevaron el retrato estrujado de Camilo, papeles de mi papá del puerto, mi carné de los CDR y un recorte de periódico donde aparecía una entrevista que le habían hecho a mi papá, y en la cual él hablaba de cómo los norteamericanos usaron a Boca de Samá mientras les sirvió para sacar frutas y cuando se fueron los dejaron todo abandonado y en la miseria.
“Cuando salieron mi papá se asomó para ver cómo podía avisar. Pero la amenaza que nos hicieron antes de irse era cierta, si intentábamos escapar nos mataban a todos. Afuera de la casa había uno con un arma dispuesto a cepillarnos”.
Los terroristas dejaron una proclamas en la casa de Eneida que decían: Fidel, el gato te cogió durmiendo; miliciano, tírate a la calle; solo se les perdonará la vida a los niños que hablen mal de la revolución.
Vidas inocentes: el costo del ataque
De la casa de Eneida y sus padres los hombres se dirigieron a la bodega. Se escuchaba tremendo escándalo, como si lo rompieran todo. Fue entonces cuando llegaron al pueblo el combatiente de la Seguridad del Estado Lidio Riva Flechas y el jefe del puesto de Guardafronteras, Carlos Escalante.
Rememora Eneida, con lágrimas en los ojos, que los dos venían de Guardalavaca y no sabían nada. “Pensaron que estaban robando en la bodega y se detuvieron. Riva Flechas apenas traía una pistolita, y Escalante, según se supo después solo tenía una bala en su arma. Este último dio el alto y disparó su única bala”.
“Ahí se formó el tiroteo. Los contrarrevolucionarios se encontraban armados hasta los dientes. Tanto, que al otro día, donde ellos estaban apostados se encontró una loma de casquillos.
“A Riva Flechas lo mataron enseguida, acribillaron su cuerpo. Era muy joven, apenas llegaba los 30. Por la mañana había desayunado en la casa. A él le gustaban los tostones con huevo frito que hacía mi mamá, y mi café. Ese día cuando se iba me había gritado: luego vengo a tomarte el café. Pero no pudo.
“A Escalante lo hirieron también y de milagro no murió. Ramón Siam, otro compañero que estaba de guardia en el muelle salió hacia donde sentía el tiroteo. Tenía puesta ropa blanca, lo vieron a lo lejos y lo mataron al instante.
“En esa locura también hirieron a mi cuñado Jesús Igarza. Su casa estaba al lado de la bodega, y como era de madera se llenó de orificios de bala en un segundo. Él estaba durmiendo de espaldas a la pared, y un tiro le entró por una nalga. Mi sobrino de 8 meses dormía en la cuna que estaba pegada a la pared.
“Adolorido mi cuñado le dijo a mi hermana que solo lo habían herido, que cogiera al niño. La cunita estaba toda agujereada y el pomo de leche que estaba en la mesita había desaparecido. Ella logró coger al niño y tirarse al piso. Pero cuando Jesús fue a coger a la niña, que también estaba dormida, otra bala le entró en una pierna.
“Esa última bala no se la pudieron sacar y le dio guerra toda la vida, al punto de que la pierna la tiene seca”.
Las otras víctimas del ataque a Boca de Samá fueron las hermanas Nancy y Aracelis Pavón. Su casita estaba en un alto que dominaba todo el pueblo. Ajenas a lo que pasaba encendieron una luz. Los terroristas al verla pensaron que era el puesto de guardafronteras y dispararon con la ametralladora calibre 50. Ambas fueron acribilladas, y a Nancy hubo que amputarle un pie.
El gato se fue con el rabo entre las patas
| Fragmento de Antorcha, igual al que se llevaron los terroristas |
“Desde el punto de guardafronteras se les tiraba con una ametralladora, y alguno debe haber sido herido, porque se oyó a uno gritar: no me dejes, cabrón. En eso dieron una vuelta y vimos como se alejaban.
“El amanecer del 13 de octubre de 1971 en Boca de Samá fue muy triste. A los heridos se los llevaron para Santiago de Cuba. Mi mamá estuvo enferma de los nervios como seis meses, y mi papá daba declaraciones aquí y allá. Recuerdo que en la casa se cocinaba por gusto, pues nadie tenía deseos de comer”.
Eneida Villa tiembla cada vez que habla de aquel día. Cuenta que su papá decía que los terroristas aquellos no tenían perdón de Dios. Y repetía mucho que los norteamericanos eran unos descarados cuando afirmaban que Cuba era un estado terrorista. Siempre decía que se lo fueran a decir a él, que les iba a hacer un cuento de quiénes eran los verdaderos asesinos.
Cuenta Eneida que un tiempo después del ataque pirata, contrarrevolucionario y terrorista a Boca de Samá, llamó una prima suya que vive en Miami asustada preguntando si a su papá le había pasado algo.
“Nos enteramos que en Miami publicaron lo que les dio la gana. Cogieron el recorte del periódico Antorcha que se habían robado de mi casa, y dijeron que habían acabado con el pueblo y quemado un almacén de juguetes. Mi prima pensaba que mi papá estaba muerto, pero todo era mentira”.
“Ese hecho nos marcó para toda la vida. Cuando uno vive momentos así no se recupera nunca. Cuando se acerca la fecha del ataque siempre nos ponemos nerviosos. Pero tenemos tranquilidad. Yo siempre recuerdo que mi papá decía, recordando las proclamas que dejaron, que el gato no nos cogió dormidos, sino despiertos, y que se fue con el rabo entre las patas”.
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Razones para que René regrese ahora (+ Audio)
Este 7 de octubre de 2011 el despertar de René González Sehwerert en la prisión de Marianna, Florida, Estados Unidos fue diferente. Recogió sus pocas pertenencias y atravesó todas las rejas hasta llegar a donde la libertad parece más real.
Han pasado trece años y el René que fue apresado en 1998 ha cambiado. En su cara asoman las arrugas del tiempo que no perdona, en su corazón apenas cabe el anhelo por la familia y sus ideas han madurado hasta convertirse en convicción.
Sí no ha cambiado su amor a la patria y su decisión de servirla a cualquier precio. Sí no ha cambiado la certeza de su decisión cuando lo conminaron a irse a vivir adonde los grupos extremistas de Miami, para evitar acciones terroristas contra Cuba.
Sí no ha cambiado, a pesar de todo, su idea de haber hecho lo correcto desde el principio, desde que decidió convertirse en agente. Quizás le duela no haber podido hablarle antes a su esposa, decirle que no era un emigrante más y que no odiaba a Fidel ni a su Revolución.
Pero René no se arrepiente. No pasó por su mente en los 13 años de cárcel que sabía no merecía. No se arrepintió en el juicio amañado que le hicieran, ni después en el de resentencia.
René saldrá libre, pero será “supervisado” durante tres años. Vivirá en Miami, precisamente el lugar donde más lo odian, dicen ellos que por espía; cuando en verdad lo detestan por valiente, corajudo y porque no pudieron doblegarlo.
Lo sueltan a lo leones para que se lo coman vivo e irónicamente lo único que se le ocurre a la injusticia norteamericana que le negó la posibilidad de pasar su libertad supervisada en Cuba, es que no se acerque a terroristas.
Muchas razones podría mencionar por las que René debe volver a su país en el mismo momento en que atraviese la última puerta de la cárcel injusta que lo ha recluido. Podría mencionar que es un héroe y los héroes merecen respeto; pero para quienes lo encarcelaron René es solo un espía más.
Podría decir que fue acusado injustamente, pues René no espiaba a instituciones ni a organizaciones del gobierno de los Estados Unidos, sino a locos que pretenden derribar a la que llaman “la dictadura de los Castro” a base de atentados contra personas inocentes. Pero eso no bastaría, porque la fuerza política y económica de esos grupos convence más que la razón, soborna y manipula a su antojo desde medios de comunicación hasta jueces.
Podría decir que René fue condenado a la más cruel de las condenas por los cargos por los que fue juzgado, pero eso tampoco serviría, porque es un derecho del juez y la justicia es un elástico.
Podría decir que se ensañaron contra él por su firmeza y que les molestó que no sirviera a los intereses de los grupos de extrema derecha de Miami de poner en evidencia a Cuba, destapando toda una red de agentes cubanos que operan en Estados Unidos. Pero eso tampoco serviría, porque lo que es un pase de cuentas personal, esos mismos grupos se encargaron de hacerlo ver como un problema de la justicia norteamericana ante un caso de seguridad nacional.
La mejor razón que se me ocurre por la que René debe regresar se llaman Olga, Irmita e Ivette. Sobre todo Ivette, una niña adolescente de ojazos grandes como los de su papá, pero con una mirada profunda y triste. Una muchacha marcada por una familia rota por la injusticia y las violaciones de los derechos humanos.
Si René pasa tres años más en Estados Unidos su hija Ivette se habrá hecho una jovencita, y Olga, su mamá, tendrá que lidiar sola con las rebeldías de la adolescente que es hoy. René no vio sus primeros pasitos, no pudo estar cuando aprendió a montar bicicleta, cuando empezó a escribir mamá y papá o supo que uno más uno es dos.
René no estuvo cuando a Ivette le pusieron la pañoleta azul, ni después cuando se la cambiaron por la roja. René no pudo estar su primer día de secundaria, ni está ahora para regañarla cuando se pone ropa demasiado provocativa o para celarla de los muchachos que le dan vueltas.
Por eso es Ivette la mejor razón que se me ocurre. Claro, también Olga Salanueva, la esposa que hace más de 12 años no roza, ni abraza ni ama. O Irmita, su otra hija, que tuvo que madurar antes de tiempo y esconder su dolor para que su hermanita más pequeña no la viera llorando.
Pero también está el hermano de René, que en su condición de jurista se ha hecho especialista en el caso de los Cinco; están esos padres que no descansan a pesar de sus años y el pueblo de Cuba, para quien René González Sehwerert es familia.
Si las razones de la justicia no alcanzan, entonces debemos apelar a la humanidad y al derecho humano de una familia de estar junta. Esa es hoy la única esperanza de Olga, Irmita e Ivette, cuando todos los recursos legales están agotados.
Ellas esperan que la solidaridad internacional despierte esa parte humana del pueblo y el gobierno norteamericano, y que al fin René pueda estar con ellas.
Basta una firma para que puedan tener al fin una familia unida, algo tan común para muchos, y tan extraño para ellas.
Escuche esta crónica aquí: Razones para que René regrese ahora en audio
Han pasado trece años y el René que fue apresado en 1998 ha cambiado. En su cara asoman las arrugas del tiempo que no perdona, en su corazón apenas cabe el anhelo por la familia y sus ideas han madurado hasta convertirse en convicción.
Sí no ha cambiado su amor a la patria y su decisión de servirla a cualquier precio. Sí no ha cambiado la certeza de su decisión cuando lo conminaron a irse a vivir adonde los grupos extremistas de Miami, para evitar acciones terroristas contra Cuba.
Sí no ha cambiado, a pesar de todo, su idea de haber hecho lo correcto desde el principio, desde que decidió convertirse en agente. Quizás le duela no haber podido hablarle antes a su esposa, decirle que no era un emigrante más y que no odiaba a Fidel ni a su Revolución.
Pero René no se arrepiente. No pasó por su mente en los 13 años de cárcel que sabía no merecía. No se arrepintió en el juicio amañado que le hicieran, ni después en el de resentencia.
René saldrá libre, pero será “supervisado” durante tres años. Vivirá en Miami, precisamente el lugar donde más lo odian, dicen ellos que por espía; cuando en verdad lo detestan por valiente, corajudo y porque no pudieron doblegarlo.
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| Cárcel de Marianna, donde rené estuvo preso por 13 años |
Muchas razones podría mencionar por las que René debe volver a su país en el mismo momento en que atraviese la última puerta de la cárcel injusta que lo ha recluido. Podría mencionar que es un héroe y los héroes merecen respeto; pero para quienes lo encarcelaron René es solo un espía más.
Podría decir que fue acusado injustamente, pues René no espiaba a instituciones ni a organizaciones del gobierno de los Estados Unidos, sino a locos que pretenden derribar a la que llaman “la dictadura de los Castro” a base de atentados contra personas inocentes. Pero eso no bastaría, porque la fuerza política y económica de esos grupos convence más que la razón, soborna y manipula a su antojo desde medios de comunicación hasta jueces.
Podría decir que René fue condenado a la más cruel de las condenas por los cargos por los que fue juzgado, pero eso tampoco serviría, porque es un derecho del juez y la justicia es un elástico.
Podría decir que se ensañaron contra él por su firmeza y que les molestó que no sirviera a los intereses de los grupos de extrema derecha de Miami de poner en evidencia a Cuba, destapando toda una red de agentes cubanos que operan en Estados Unidos. Pero eso tampoco serviría, porque lo que es un pase de cuentas personal, esos mismos grupos se encargaron de hacerlo ver como un problema de la justicia norteamericana ante un caso de seguridad nacional.
La mejor razón que se me ocurre por la que René debe regresar se llaman Olga, Irmita e Ivette. Sobre todo Ivette, una niña adolescente de ojazos grandes como los de su papá, pero con una mirada profunda y triste. Una muchacha marcada por una familia rota por la injusticia y las violaciones de los derechos humanos. Si René pasa tres años más en Estados Unidos su hija Ivette se habrá hecho una jovencita, y Olga, su mamá, tendrá que lidiar sola con las rebeldías de la adolescente que es hoy. René no vio sus primeros pasitos, no pudo estar cuando aprendió a montar bicicleta, cuando empezó a escribir mamá y papá o supo que uno más uno es dos.
René no estuvo cuando a Ivette le pusieron la pañoleta azul, ni después cuando se la cambiaron por la roja. René no pudo estar su primer día de secundaria, ni está ahora para regañarla cuando se pone ropa demasiado provocativa o para celarla de los muchachos que le dan vueltas.
Por eso es Ivette la mejor razón que se me ocurre. Claro, también Olga Salanueva, la esposa que hace más de 12 años no roza, ni abraza ni ama. O Irmita, su otra hija, que tuvo que madurar antes de tiempo y esconder su dolor para que su hermanita más pequeña no la viera llorando.Pero también está el hermano de René, que en su condición de jurista se ha hecho especialista en el caso de los Cinco; están esos padres que no descansan a pesar de sus años y el pueblo de Cuba, para quien René González Sehwerert es familia.
Si las razones de la justicia no alcanzan, entonces debemos apelar a la humanidad y al derecho humano de una familia de estar junta. Esa es hoy la única esperanza de Olga, Irmita e Ivette, cuando todos los recursos legales están agotados.
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| Olga Salanueva e Irma Sehwerert, esposa y madre de René, respectivamente |
Basta una firma para que puedan tener al fin una familia unida, algo tan común para muchos, y tan extraño para ellas.
Escuche esta crónica aquí: Razones para que René regrese ahora en audio
¿Bloguera sin derecho a vacaciones?
| De vacaciones blogueras y totales, con mi esposo en Cienfuegos... |
Es que aunque uno no lo quiera, una vez que entras al mundo de los blogs ya no puedes desconectarte. Incluso pasas meses sin publicar nada y siempre llega algún lector nuevo, alguien que te descubre y te deja un comentario.
Es un círculo vicioso, pero no perjudicial, sino bueno. Un círculo, pongámosle otro apellido, amistoso.
Soy bloguera, tengo un blog que se llama Pedazo de Cuba, y acabo de darme cuenta de que no tengo derecho a vacaciones. Porque unos días desconectada cuestan caro en esta relación estrecha que se establece entre escritores-lectores-cometaristas.
Uno abre un blog como un experimento, para escribir (porque me gusta) y para expresarme cuando estoy hastiada o feliz. Lo abres y ya eres bloguero. Después empiezas a postear, cambias la configuración y el diseño una y otra vez hasta que te acomodas…
Es el sueño cumplido de tener una publicación propia, libre de censuras, lo más cercana a la verdadera libertad de expresión... que ya sabemos no existe.
Y el blog se va haciendo fuerte y grande con cada publicación. Fuerte y grande dentro de la millonaria marea de blogs que inundan Internet. Así llegar a estar por debajo del lugar 500 mil en el mundo, desde esta islita que se llama Cuba es algo.
Después llegan los lectores, los comentarios, algún que otro amigo te hace el favor de alabarte y estás enganchado. El blog te atrae como un imán y los blogueros amigos en competencias franca te impulsan a seguir.
Quedas, así, sin derecho a vacaciones.
Ser periodista para cambiar el mundo
Cuando en agosto de 1996 me entrevistaron para la carrera de Periodismo yo dije que quería estudiarlo porque me gustaba escribir y me interesaba mantener al pueblo informado.
Hoy esa respuesta me suena, no falsa, pero si construida y hasta un poco sosa.
En verdad cuando yo decidí que iba a ser periodista soñaba con cambiar el mundo, con perseguir y denunciar injusticias, con ser la voz de los que no pueden o no saben expresarse.
Yo quería salir y criticar todo lo mal hecho, analizar la realidad y proponer soluciones a los problemas. Yo pensaba en descubrir a esas personas en quienes nadie repara, quería revelar a mi Cuba con sus soles y sus manchas.
Soñaba con hacer grandes investigaciones a partir de las cuales se tomaran decisiones importantes. Creía que podía escribir crónicas que erizaran la piel y comentarios que convencieran a la gente de mis razones, o al menos, que hicieran reflexionar.
Con 18 años uno sueña, y en los sueños todo es posible. Después estudié periodismo, y aún si terminar la carrera ya sabía que era demasiado ambicioso querer cambiar el mundo; al menos en la magnitud que yo anhelaba.
Tengo 33 años, soy periodista cubana y confieso que no le logrado todos mis sueños. Sí he denunciado, he analizado la realidad y aunque pocas, hice mis buenas investigaciones. Y tal vez alguna vez logré que me escucharan o me leyeran.
Pero tengo que reconocer que los periodistas no somos tan poderosos para cambiar el mundo como creen muchas persona. Eso sí, tenemos en las manos las armas para al menos influir sobre él y hacerlo un lugar mejor.
En mis cortos 10 años como periodista he aprendido que a libertad de prensa siempre es relativa, que se la hace el propio periodista y que no hay peor censura que la autocensura.
He descubierto con alegría, que a pesar de todo, la gente sigue confiando en el periodismo. He comprobado que no hay peores enemigos para un periodista que el silencio, la desidia o el facilismo.
Y que no hay nada más triste que un periodista con armas en la mano para combatir y que no haga nada; o que se dedique a perseguir chismes de famosos o a alabar a sus amos.
El periodismo, considero yo, es una profesión de valientes. Al menos para los periodistas revolucionarios. Para lo que como yo, siguen soñando con cambiar el mundo, y creen !y demuestran! que en parte sigue siendo posible.
Hoy esa respuesta me suena, no falsa, pero si construida y hasta un poco sosa.
En verdad cuando yo decidí que iba a ser periodista soñaba con cambiar el mundo, con perseguir y denunciar injusticias, con ser la voz de los que no pueden o no saben expresarse.
Yo quería salir y criticar todo lo mal hecho, analizar la realidad y proponer soluciones a los problemas. Yo pensaba en descubrir a esas personas en quienes nadie repara, quería revelar a mi Cuba con sus soles y sus manchas.
Soñaba con hacer grandes investigaciones a partir de las cuales se tomaran decisiones importantes. Creía que podía escribir crónicas que erizaran la piel y comentarios que convencieran a la gente de mis razones, o al menos, que hicieran reflexionar.
Con 18 años uno sueña, y en los sueños todo es posible. Después estudié periodismo, y aún si terminar la carrera ya sabía que era demasiado ambicioso querer cambiar el mundo; al menos en la magnitud que yo anhelaba.
Tengo 33 años, soy periodista cubana y confieso que no le logrado todos mis sueños. Sí he denunciado, he analizado la realidad y aunque pocas, hice mis buenas investigaciones. Y tal vez alguna vez logré que me escucharan o me leyeran.
Pero tengo que reconocer que los periodistas no somos tan poderosos para cambiar el mundo como creen muchas persona. Eso sí, tenemos en las manos las armas para al menos influir sobre él y hacerlo un lugar mejor.
En mis cortos 10 años como periodista he aprendido que a libertad de prensa siempre es relativa, que se la hace el propio periodista y que no hay peor censura que la autocensura.
He descubierto con alegría, que a pesar de todo, la gente sigue confiando en el periodismo. He comprobado que no hay peores enemigos para un periodista que el silencio, la desidia o el facilismo.
Y que no hay nada más triste que un periodista con armas en la mano para combatir y que no haga nada; o que se dedique a perseguir chismes de famosos o a alabar a sus amos.
El periodismo, considero yo, es una profesión de valientes. Al menos para los periodistas revolucionarios. Para lo que como yo, siguen soñando con cambiar el mundo, y creen !y demuestran! que en parte sigue siendo posible.
Reciben a estudiantes de periodismo en la Universidad de Matanzas
Profesores universitarios, la Unión de Periodistas de Cuba y estudiantes recibieron este 7 de septiembre a los 14 alumnos que comenzaron el cuarto curso de la carrera de periodismo en la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos.
Abierta por reclamo de los propios periodistas ante el déficit de profesionales de este sector en la provincia, la carrera cuenta hoy con 57 estudiantes, desde el año primero hasta el cuarto.
En sus tres cursos la carrera ha ganado en madurez y cuenta entre sus principales logros los altos niveles de inserción de los estudiantes en los medios de comunicación provinciales y municipales, un acercamiento que trasciende el espacio de las prácticas laborales.
Los futuros periodistas se destacan por su participación en las actividades de Extensión Universitaria en los apartados de Literatura y Danza, así como por sus logros en las Jornadas Científicas y sus altos resultados docentes.
Durante el encuentro se debatieron temas relacionados con el estudio, la organización y la disciplina, y fue presentado el claustro de profesores que cuenta entre sus filas con profesionales vinculados directamente a los medios, lo cual enriquece la preparación de los jóvenes.
Pedro Arturo Rizo, estudiante de cuarto año de Periodismo y Coordinador del periódico El Universitario convidó a los iniciantes a unirse al equipo de la publicación universitaria, donde tienen el espacio abierto para exponer sus criterios.
Asimismo se esbozaron ideas como reactivar la Radio Base universitaria, y comenzar a utilizar el estudio de televisión que recién se estrena este curso.
El profesor universitario Roberto Peralo, administrador del blog La Joven Cuba les habló del proyecto, y los animó a colaborar con la publicación digital que se encuentra entre las más leídas en Cuba.
Por su parte Gabriel Rodríguez, Vicepresidente de la Federación Estudiantil Universitaria les dio la bienvenida a nombre de la organización, a la cual se podrán integrar voluntariamente en los próximos días.
En su cuarto año en la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos la carrera de periodismo se consolida, y promete entregar a la sociedad periodistas que combinen su alto nivel de preparación con la sensibilidad necesaria para responder a los reclamos de televidentes, oyentes, lectores o internautas cada vez más informados.
Abierta por reclamo de los propios periodistas ante el déficit de profesionales de este sector en la provincia, la carrera cuenta hoy con 57 estudiantes, desde el año primero hasta el cuarto.
En sus tres cursos la carrera ha ganado en madurez y cuenta entre sus principales logros los altos niveles de inserción de los estudiantes en los medios de comunicación provinciales y municipales, un acercamiento que trasciende el espacio de las prácticas laborales.
Los futuros periodistas se destacan por su participación en las actividades de Extensión Universitaria en los apartados de Literatura y Danza, así como por sus logros en las Jornadas Científicas y sus altos resultados docentes.
Durante el encuentro se debatieron temas relacionados con el estudio, la organización y la disciplina, y fue presentado el claustro de profesores que cuenta entre sus filas con profesionales vinculados directamente a los medios, lo cual enriquece la preparación de los jóvenes.
Pedro Arturo Rizo, estudiante de cuarto año de Periodismo y Coordinador del periódico El Universitario convidó a los iniciantes a unirse al equipo de la publicación universitaria, donde tienen el espacio abierto para exponer sus criterios.
Asimismo se esbozaron ideas como reactivar la Radio Base universitaria, y comenzar a utilizar el estudio de televisión que recién se estrena este curso.
El profesor universitario Roberto Peralo, administrador del blog La Joven Cuba les habló del proyecto, y los animó a colaborar con la publicación digital que se encuentra entre las más leídas en Cuba.
Por su parte Gabriel Rodríguez, Vicepresidente de la Federación Estudiantil Universitaria les dio la bienvenida a nombre de la organización, a la cual se podrán integrar voluntariamente en los próximos días.
En su cuarto año en la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos la carrera de periodismo se consolida, y promete entregar a la sociedad periodistas que combinen su alto nivel de preparación con la sensibilidad necesaria para responder a los reclamos de televidentes, oyentes, lectores o internautas cada vez más informados.
Septiembre nos cambia el ritmo
De un día para otro septiembre nos cambia el ritmo, nos estremece y nos agita. Volvemos a la rutina del trabajo y la escuela; volvemos a compartirnos en mil pedazos para atender cada una de las tareas que se nos presentan diariamente.
Septiembre nos avisa que el verano llega a su fin, tal vez no como estación (porque esta dura hasta bien entrado el mes) pero sí como período vacacional, como etapa estival de relajación y esparcimiento.
Nos acostamos de vacaciones y otro día de la primera semana de septiembre despertamos vistiendo a los niños para la escuela, preparando el desayuno, embolsando la merienda, acompañándolos tal vez en su primer día de clases.
Septiembre aún es caluroso en Cuba, pero es diferente, con sus calles pintadas de uniformes rojos, blancos, azules, amarillos o carmelitas; con gente que pasa apurada, con colas interminables en las paradas y guaguas que parece que van a reventar.
Septiembre le cambia la vida a todos: al que tiene hijos pequeños, adolescentes o jóvenes, a los abuelos, a los tíos, a los vecinos. En los pueblos y ciudades la gente amanece más temprano; y a esa hora y por la tarde hay más bulla y ajetreo de multitudes que van y vienen.
Septiembre comienza a ocuparles casi completo el tiempo a los maestros y profesores; y las seños de los círculos reciben a sus pequeñitos con nuevas canciones y juegos.
Comienzan de nuevo las tareas de la escuela y el estudio, más duro en septiembre, cuando la inercia de las vacaciones nos hace demorarnos en coger el ritmo.
Septiembre es el mes además de comenzar a trabajar los recién graduados, de llegar por primera vez a su centro, de ser presentados y empezar a conocer la rutina de un trabajador. Y es el mes de acumular para ese soñado “primer salario”.
Septiembre pasa rápido, y antes de que termine ya todos se acostumbraron, perdieron la pesadez al levantarse por las mañanas y se sobrepusieron al cansancio que generan el calor y la humedad.
Y cuando octubre llega ya todos andan al mismo ritmo. Lejano el recuerdo de las vacaciones, agradecidos a septiembre que es un mes difícil, pero al fin un mes de inicio y transición.
Septiembre nos avisa que el verano llega a su fin, tal vez no como estación (porque esta dura hasta bien entrado el mes) pero sí como período vacacional, como etapa estival de relajación y esparcimiento.
Nos acostamos de vacaciones y otro día de la primera semana de septiembre despertamos vistiendo a los niños para la escuela, preparando el desayuno, embolsando la merienda, acompañándolos tal vez en su primer día de clases.
Septiembre aún es caluroso en Cuba, pero es diferente, con sus calles pintadas de uniformes rojos, blancos, azules, amarillos o carmelitas; con gente que pasa apurada, con colas interminables en las paradas y guaguas que parece que van a reventar.
Septiembre le cambia la vida a todos: al que tiene hijos pequeños, adolescentes o jóvenes, a los abuelos, a los tíos, a los vecinos. En los pueblos y ciudades la gente amanece más temprano; y a esa hora y por la tarde hay más bulla y ajetreo de multitudes que van y vienen.
Septiembre comienza a ocuparles casi completo el tiempo a los maestros y profesores; y las seños de los círculos reciben a sus pequeñitos con nuevas canciones y juegos.
Comienzan de nuevo las tareas de la escuela y el estudio, más duro en septiembre, cuando la inercia de las vacaciones nos hace demorarnos en coger el ritmo.
Septiembre es el mes además de comenzar a trabajar los recién graduados, de llegar por primera vez a su centro, de ser presentados y empezar a conocer la rutina de un trabajador. Y es el mes de acumular para ese soñado “primer salario”.
Septiembre pasa rápido, y antes de que termine ya todos se acostumbraron, perdieron la pesadez al levantarse por las mañanas y se sobrepusieron al cansancio que generan el calor y la humedad.
Y cuando octubre llega ya todos andan al mismo ritmo. Lejano el recuerdo de las vacaciones, agradecidos a septiembre que es un mes difícil, pero al fin un mes de inicio y transición.
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vida agitada
Location:
Autopista Sur, Varadero, Cuba
Añoranza por el campo
| La familia de mi abuelo: abuela, papi, tío, hermano y mi hijo |
Los mejores años de mi vida transcurrieron en el campo, en una casa de tablas de palma y techo de cartón negro, donde no había lujos, pero si libertad y aire puro.
Era la finca de mi abuelo Juan, con dos arboledas repletas de todas las frutas que se dan en Cuba, un cañaveral, un platanal, un potrero, sembrados de todo tipo y una cerca de piña de ratón.
Mi hermano y yo jugábamos libres, subíamos matas de mango, improvisábamos hamacas con una soga colgando de las mejores ramas, nos bañábamos en las zanjas, y nos hacíamos zapatones de fango.
Teníamos puercos, gallinas, chivos, vacas y el caballo Tondique, que sabía el camino de regreso a casa de memoria, y le era fiel a mi abuelo, como el mejor de sus amigos.
La vida entonces no era complicada. Tal vez porque era muy niña, pero también porque no tenía televisor, solo libros para hacer volar mi imaginación, y un radio VEF, donde mi abuela y yo escuchábamos todas las novelas de Radio Progreso.
No había refrigerador, solo el agua fresca del pozo que estaba a 10 metros de la casa, y que nunca se secaba, porque mi abuelo lo hizo más profundo que todos los otros de Cuatro Esquinas.
Había entonces armonía en mi familia, aunque la casa no alcanzaba, aunque yo dormía en la sala, en la camita de mi tío que estudiaba en la Unión Soviética y mi hermano en la cuna hasta los 9 años.
Mi abuelo ya tenía su lado derecho paralizado, pero trabajaba así en el campo y la comida no faltaba. Siempre había arroz, maíz, manteca de puerco fresca y gorditos listos para comer.
Cuando queríamos pollo, abuelita salía, escogía una pollona, le retorcía el pescuezo y la freía bien, como nos gustaba entonces. Y para hacer mermelada bastaba con recorrer las matas de guayaba, ayudar a pelarlas y esperar un poquito.
Abuelo nos sacaba a caballo hasta la carretera cuando empezamos la escuela para que no nos ensuciáramos los zapatos. Y hasta el cuarto grado los viajes hasta Los Arabos eran una aventura diaria.
Tenía 10 años cuando me fui del campo para vivir en una casa mejor, pero con un patiecito donde no cabía ni una mata de mango. A los 15 vine a estudiar a Matanzas, a la Vocacional Carlos Marx, “porque era la mejor opción”, y después para La Universidad de La Habana, a estudiar periodismo.
Siempre me he sentido rara y fuera de lugar, a pesar de que mi manera de ser extrovertida me ha ayudado a rebasar todos los cambios. Y no puedo negar que los años en La Habana fueron buenos y llenos de aprendizajes.
Pero lo que verdaderamente me gustaría es irme a vivir al campo, a una finca como la mi abuelo, donde mi hijo pudiera crecer libre y donde aprendiera a amar las cosas sencillas de la vida.
A un lugar donde hubiera menos casas pegadas una al lado de la otra, donde no hubiera calles ni hollín, donde la llegada de un auto fuera un acontecimiento.
A un lugar donde la gente se sentara en el portal a coger aire y hacer cuentos después de la comida, donde se comiera menos pan y se tomara menos refresco con gas.
Me gustaría irme a un lugar en el campo donde simplemente pudiera vivir.
Claman justicia por presos cubanos desde Playa Girón
Era la tarde del miércoles 13 de abril en la salita del Museo de Playa Girón. Poetas de toda la provincia desembarcaban con su Ruta de la Poesía dedicada a los 50 años de la victoria, y tres mujeres sentadas en primera fila escuchaban atentas mientras esperaban su turno.
Ellas libran su batalla contra el imperialismo yanqui desde todas las tribunas del mundo donde se les permita expresarse. Son Mirta Rodríguez y Maruchi Guerrero, madre y hermana respectivamente de Antonio Guerrero; y Rosa Aurora Freijanes, esposa de Fernando González.
Llegaron hasta la Ciénaga de Zapata para presentar el poemario Un lugar de retiro, de Antonio Guerrero, volumen de Ediciones Matanzas, financiado por la sede matancera de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (ACAA). Un libro que es la voz del sentimiento de los Cinco hermanos que ya van a cumplir 13 años de injusta prisión en cárceles del imperio.
Luis Octavio Hernández, presidente provincial de la ACAA y abanderado de la lucha por la liberación de Antonio Guerrero, René González, Ramón Labañino, Fernado González y Gerardo Hernández las acompaña en la presentación.
Con la voz entrecortada Mirta cuenta pormenores de su reciente visita a Tony, de lo triste que ha estado su hijo desde el fallecimiento de su abogado Leonard Weinglass, que era como parte de la familia y de cómo a su hija Maruchi no la dejaron entrar a la prisión un día por “ciertos enredos” con su nombre.
“Para mí es un honor estar en un lugar tan cercano como es la Ciénaga, y en un momento tan especial, al cumplirse 50 años de nuestra segunda victoria, porque la primera fue la del primero de enero de 1959”.
Y antes de terminar se disculpó por hablar tanto. “Creo que es una forma que yo tengo de comprobar que en este camino, lo más importante para nuestras vidas y la de nuestros hijos es que no estamos solas, que tenemos un pueblo y una dirección de gobierno atentos a esta injusticia”
En ausencia de Tony, Maruchi lee dos poemas como regalo y agradecimiento y “porque sé que mi hermano lo hubiera hecho como uno más de ustedes si estuviera aquí”.
Rosa recuerda el caso de Nelson Mandela: “no fue la justicia sudafricana sino el clamor mundial lo que liberó a Mandela”.
Por eso ella pide, desde Girón, donde se demostró que es posible derrotar al mayor imperio del mundo, “necesitamos ese clamor, ese apoyo, esa ayuda y lo único que les pido es que sigan a nuestro lado, no nos suelten de la mano, y reclamen ¡libertad ahora!, ¡libertad ya!, ¡este no es tiempo de pedir justicia!, porque a esta altura ¡¿de qué justicia estamos hablando?!”.
Muchas lágrimas corren del lado de la audiencia. Cenagueros, poetas, artistas plásticos, periodistas, trabajadores del museo y niños presentes quedan conmovidos por la fortaleza de las tres mujeres, sobre todo por la de Mirta Rodríguez, esa madre que con casi 79 años sigue recorriendo mundo para que se sepa que su hijo Antonio Guerrero y sus cuatro hermanos son inocentes.
Y aunque nadie lo dice, esa tarde, en ese rinconcito glorioso de la Ciénaga, queda la promesa de cumplir con ellas, de levantar las voces para que los Cinco presos cubanos vuelvan a Cuba lo más pronto posible.
Vender o no vender paleticas de helado: he ahí el problema + Recetas
Las señoras que vivían en la casa donde estoy hace más de cuatro años con mi esposo e hijo, vendían paleticas de helado. Por eso cuando me mudé tuve que pegar un cartel en la puerta que decía: “Ya no se venden paleticas”.
Tras un año con el papel afeando la puerta mi vecina Felicia me aconsejó que lo quitara: “no seas boba, muchacha. ¡A esta altura ya nadie va a preguntar!” ¡Qué equivocada estaba Feli! Después de retirar el cartel muchos han sido los despistados. Hoy mismo, después de casi cinco años, una mujer tocó para preguntar si todavía vendían paleticas.
“Es que yo hacía mucho que no venía”, me dijo con pena, luego que le expliqué que hacía mucho tiempo las vendedoras de peleticas habían permutado con nosotros, y ahora vivían en la calle Milanés, un poco más abajo.
Sarita, que es la persona con quien permuté, vendió paleticas, según parece, por muchos años. Frente a la casa hay una de las secundarias básicas más grandes de Matanzas, la Ramón Matheuw. Y las paleticas no solo eran demandadas entre los adolescentes, sino por los profesores y los vecinos.
Las paleticas no se imaginen que son de helado legítimo; sino un durofrío con un poco de arroz, leche, y algunos otros truquitos que las hacen parecer helado. Pero Sarita las hacía de varios sabores, con buena calidad y solo costaban dos pesos cubanos.
Sea como sea, la verdad es que vendía muchas paleticas al día. Ese era su sustento principal para mantener a su anciana madre de más de 90 años y al nieto huérfano, con quienes convivía.
Cuando nos pusimos de acuerdo para la permuta, a Sarita lo que más le preocupaba era perder la clientela de las paleticas. Eso a pesar de que nuestra casa quedaba en una de las calles más céntricas de Matanzas, en medio de la ciudad, y tenía cerca (a una cuadra) otra secundaria, la José Luis Dubroq.
La permuta por poco se queda en eso cuando a Sarita le dijeron en el Ministerio de Trabajo que la licencia para vender alimentos no se podía permutar; que si se iba perdía la licencia. Por suerte hicieron una excepción con ella por su situación económica, y el 8 de septiembre de 2007 cargamos con la mudada.
Hoy Sarita ya no vende paleticas. Su hermana, que vive con ella, vende chicharrones de viento, y según me han dicho le va muy bien con su negocito. En Milanés las paleticas no tienen la misma salida, pero los chicharrones se los quitan de la mano; incluso ahora que ha proliferado los vendedores por cuenta propia.
Cuando Sarita se fue de Salamanca (que es la calle donde habito) me dejó una avalancha de muchachos locos por comer paleticas que por poco me vuelven loca a mí. A veces hasta he pensado en sacar una licencia y ponerme a vender paleticas; algo que me ha aconsejado más de una persona.
"Las paleticas siempre van a dar resultado con una escuela al frente", me dicen. Porque a la vez que alimentan a los adolescentes siempre hambrientos, les sirven para aliviar el calor sofocante de nuestra isla.
Pero ¡qué va! Yo no nací para eso. Adoro la tranquilidad de mi casa y la verdad, no sirvo para servir. Por eso me quemé las pestañas por muchos años, para poder encerrarme horas y horas en mi cuarto a teclear sin que nadie me moleste.
Tal vez lo pensaría si me "aprieta el zapato", porque en definitiva, si después de cinco años todavía la gente pregunta, es señal de que la clientela es buena.
Si me decido les aviso.
Nota: Las paleticas de helado se hicieron muy famosas en Cuba durante los años del período especial, en los 90 del pasado siglo. ¿La razón?: la escasez de alimentos que había y lo resfrescantes que son. Cada vendedor tenía su propia receta, pero eso sí, todos tenían clientes asegurados. Hubo un tiempo cuando en las tiendas se vendieron moldes para paleticas, pero algunos cubanos más ingeniosos los inventaban ellos mismos. Hoy las paleticas, aunque siguen formado parte de los productos que se venden como parte de la economía informal, ya no son tan demandadas. El helado ha vuelto a producirse regularmente en todo el país, y se oferta en diversos puntos en moneda nacional: Copelias, cafeterías e incluso en carritos ambulantes.
Algunas recetas para las paleticas de helado
Paleticas de helado coco
Ingredientes para Paleticas de helado coco:
* 1/2 taza de arroz
* 1 taza de leche
* 1 taza de coco rayado
* 3/4 taza de azúcar
Las Paleticas de helado coco paso a paso:
* Poner a cocinar el arroz, cuando este bien blando dejar refrescar, luego verter en la licuadora: el arroz cocinado junto a la leche, el coco, el azúcar y agregar medio vaso de agua, batir a velocidad máxima, luego pasar toda la mezcla por un colador.
* Posteriormente coloca la mezcla en molde de paleticas de helado, rellenarlos y colocarles el sostén y poner en el frío (congelador).
Nota: Cuando vayan a sacarlo de los moldes mojar bien la paleta en agua para que afloje y salga sin problemas.
Paletas heladas de Piña
Polos con sabor a piña, muy fáciles de hacer y a los niños les encantan.
Ingredientes para Paletas heladas de Piña:
* 2 tazas de yogurt natural
* 1/2 taza de trozos de piña en su jugo
* 1 lata de concentrado de piña
Paletas heladas de Piña paso a paso:
* Se tira el jugo de las piñas para que quede solo la fruta, se ponen todos los ingredientes en la licuadora, se vacían en seis pequeños contenedores y coloca una cuchara de plástico en cada uno o un palo especial de paleta.
* Mételos al congelador por unas 2 horas o hasta que queden congeladas, disfruta tus paletas de piña.
Paletas de helado de Yogurt
Ingredientes para Paletas de yogurt helado:
* yogurt
Paletas de yogurt helado paso a paso:
Comprar el yogurt líquido o en pote; ponerlo en el molde, acomodar el palito de helado y llevar al refirgerador.
Tras un año con el papel afeando la puerta mi vecina Felicia me aconsejó que lo quitara: “no seas boba, muchacha. ¡A esta altura ya nadie va a preguntar!” ¡Qué equivocada estaba Feli! Después de retirar el cartel muchos han sido los despistados. Hoy mismo, después de casi cinco años, una mujer tocó para preguntar si todavía vendían paleticas.
“Es que yo hacía mucho que no venía”, me dijo con pena, luego que le expliqué que hacía mucho tiempo las vendedoras de peleticas habían permutado con nosotros, y ahora vivían en la calle Milanés, un poco más abajo.
Sarita, que es la persona con quien permuté, vendió paleticas, según parece, por muchos años. Frente a la casa hay una de las secundarias básicas más grandes de Matanzas, la Ramón Matheuw. Y las paleticas no solo eran demandadas entre los adolescentes, sino por los profesores y los vecinos.
Las paleticas no se imaginen que son de helado legítimo; sino un durofrío con un poco de arroz, leche, y algunos otros truquitos que las hacen parecer helado. Pero Sarita las hacía de varios sabores, con buena calidad y solo costaban dos pesos cubanos.
Sea como sea, la verdad es que vendía muchas paleticas al día. Ese era su sustento principal para mantener a su anciana madre de más de 90 años y al nieto huérfano, con quienes convivía.
Cuando nos pusimos de acuerdo para la permuta, a Sarita lo que más le preocupaba era perder la clientela de las paleticas. Eso a pesar de que nuestra casa quedaba en una de las calles más céntricas de Matanzas, en medio de la ciudad, y tenía cerca (a una cuadra) otra secundaria, la José Luis Dubroq.
La permuta por poco se queda en eso cuando a Sarita le dijeron en el Ministerio de Trabajo que la licencia para vender alimentos no se podía permutar; que si se iba perdía la licencia. Por suerte hicieron una excepción con ella por su situación económica, y el 8 de septiembre de 2007 cargamos con la mudada.
Hoy Sarita ya no vende paleticas. Su hermana, que vive con ella, vende chicharrones de viento, y según me han dicho le va muy bien con su negocito. En Milanés las paleticas no tienen la misma salida, pero los chicharrones se los quitan de la mano; incluso ahora que ha proliferado los vendedores por cuenta propia.
Cuando Sarita se fue de Salamanca (que es la calle donde habito) me dejó una avalancha de muchachos locos por comer paleticas que por poco me vuelven loca a mí. A veces hasta he pensado en sacar una licencia y ponerme a vender paleticas; algo que me ha aconsejado más de una persona.
"Las paleticas siempre van a dar resultado con una escuela al frente", me dicen. Porque a la vez que alimentan a los adolescentes siempre hambrientos, les sirven para aliviar el calor sofocante de nuestra isla.
Pero ¡qué va! Yo no nací para eso. Adoro la tranquilidad de mi casa y la verdad, no sirvo para servir. Por eso me quemé las pestañas por muchos años, para poder encerrarme horas y horas en mi cuarto a teclear sin que nadie me moleste.
Tal vez lo pensaría si me "aprieta el zapato", porque en definitiva, si después de cinco años todavía la gente pregunta, es señal de que la clientela es buena.
Si me decido les aviso.
Nota: Las paleticas de helado se hicieron muy famosas en Cuba durante los años del período especial, en los 90 del pasado siglo. ¿La razón?: la escasez de alimentos que había y lo resfrescantes que son. Cada vendedor tenía su propia receta, pero eso sí, todos tenían clientes asegurados. Hubo un tiempo cuando en las tiendas se vendieron moldes para paleticas, pero algunos cubanos más ingeniosos los inventaban ellos mismos. Hoy las paleticas, aunque siguen formado parte de los productos que se venden como parte de la economía informal, ya no son tan demandadas. El helado ha vuelto a producirse regularmente en todo el país, y se oferta en diversos puntos en moneda nacional: Copelias, cafeterías e incluso en carritos ambulantes.
Algunas recetas para las paleticas de helado
Paleticas de helado coco
Ingredientes para Paleticas de helado coco:
* 1/2 taza de arroz
* 1 taza de leche
* 1 taza de coco rayado
* 3/4 taza de azúcar
Las Paleticas de helado coco paso a paso:
* Poner a cocinar el arroz, cuando este bien blando dejar refrescar, luego verter en la licuadora: el arroz cocinado junto a la leche, el coco, el azúcar y agregar medio vaso de agua, batir a velocidad máxima, luego pasar toda la mezcla por un colador.
* Posteriormente coloca la mezcla en molde de paleticas de helado, rellenarlos y colocarles el sostén y poner en el frío (congelador).
Nota: Cuando vayan a sacarlo de los moldes mojar bien la paleta en agua para que afloje y salga sin problemas.
Paletas heladas de Piña
Polos con sabor a piña, muy fáciles de hacer y a los niños les encantan.
Ingredientes para Paletas heladas de Piña:
* 2 tazas de yogurt natural
* 1/2 taza de trozos de piña en su jugo
* 1 lata de concentrado de piña
Paletas heladas de Piña paso a paso:
* Se tira el jugo de las piñas para que quede solo la fruta, se ponen todos los ingredientes en la licuadora, se vacían en seis pequeños contenedores y coloca una cuchara de plástico en cada uno o un palo especial de paleta.
* Mételos al congelador por unas 2 horas o hasta que queden congeladas, disfruta tus paletas de piña.
Paletas de helado de Yogurt
Ingredientes para Paletas de yogurt helado:
* yogurt
Paletas de yogurt helado paso a paso:
Comprar el yogurt líquido o en pote; ponerlo en el molde, acomodar el palito de helado y llevar al refirgerador.
Cuba y la locución
- Consideraciones de Antonio Medina, presidente de la Cátedra de Locución en Matanzas
Cuba goza de buen prestigio en la locución y nuestras preocupaciones son muy diferentes a las del resto de los hispanohablantes, expresó Antonio Medina, quien participó en el Tercer Encuentro Científico Hispanoamericano de Locución en Santo Domingo, República Dominicana.
Medina, quien funge como presidente de la Cátedra de Locución en Matanzas, considera que Cuba está muy bien en la locución. “Cuba es un país donde puede haber mucha escasez, pero la gente tiene alta instrucción y buena cultura”.
“Nosotros exigimos desde hace unos años el nivel universitario para la locución. En otros países se exige solo nivel medio”. El locutor matancero recuerda que en el anterior evento, efectuado en México en 2010, la principal preocupación de la delegación mexicana era que se habían dejado de emitir certificados de locutores profesionales. “Y eso hizo que invadieran la radio y la televisión personas que no estaban calificadas”.
“En el caso nuestro esa no es una preocupación porque existen cursos de locución; existe la categoría de hablante, para los periodistas o colaboradores y existen los locutores profesionales, quienes son evaluados continuamente”.
Tony Medina, como lo conocen sus oyentes, refiere que las preocupaciones de los locutores cubanos están centradas en las dificultades propias de la cadena hablada. “Está marcada fundamentalmente en el uso innecesario de anglicismos, en las omisiones o aspiraciones que hacemos”.
Otra de las cuestiones que ocupan a los locutores cubanos es lograr que los locutores no cedan espacios. “Yo considero que no es correcto decir que al locutor le quitan el trabajo. Le han quitado el trabajo a quienes no se han preparado, porque no han estudiado, porque no se leen un libro y porque no están encima del conocimiento de la locución y de la cultura general”.
Matanzas: seudodislalias culturales
Como Presidente de la Cátedra de Locución en Matanzas, Antonio Medina considera que la salud de la locución en Matanzas, como en Cuba, es buena. Esto a pesar de las dificultades en la pronunciación, propias de la región occidental del país.
“Los principales problemas que tenemos los locutores matanceros son las seudodislalias, que yo les llamo culturales. Son las mismas que existen en La Habana, Pinar del Río y Matanzas”.
“La seudodislalia es la falsa pronunciación de algún tipo de fonema. Los matanceros no pronunciamos la –r- intermendia de parque, de carbón. Son seudodislalias culturales porque están dentro de nuestra cultura y se trasmiten de una generación a otra”.
Medina explica que estas son cuestiones sobre las que se trabaja continuamente. Anuncia que la Cátedra Nacional de Locución lanzará una convocatoria para presentar trabajos de carácter científico sobre las principales preocupaciones en cada provincia.
“Estamos en buen momento. La gente tiene mucho deseo de hablar mejor, lo que pasa es que cada día se habla peor. Yo siempre digo que cuando el niño va a primer grado le enseñan a leer, a escribir y a calcular, pero nadie le enseña a hablar. Y eso es algo que tenemos que rescatar, la expresión oral como una forma de enseñanza”.
Antonio Medina, con más de 30 años como locutor en Matanzas se encuentra hoy volcado hacia la docencia. Su voz continúa identificando a la emisora provincial Radio 26 y se mantiene como locutor del noticiero Hoy, del telecentro TV Yumurí.
Aunque está alejado momentáneamente de la radio, se sigue considerando un hombre de radio. “No es que yo aborrezca a la televisión, pero no es mi favorita. Yo prefiero el mundo radial, por la espontaneidad, y porque creo que nací para eso”.
Antonio Medina forma parte de la delegación cubana que participó en el Tercer Encuentro Científico Hispanoamericano de Locución. El profesional de la palabra matancero, presentó allí una ponencia sobre la Improvisación donde expone sus experiencias en una de los ejercicios más difíciles de su profesión.
Esta es la segunda oportunidad en que Medina representa a la provincia en un evento de esa envergadura, donde se discute sobre cómo hacer una mejor locución en idioma español.
- Antonio Medina: un matancero en el Tercer Encuentro Hispanoamericano de Locución
Cuba goza de buen prestigio en la locución y nuestras preocupaciones son muy diferentes a las del resto de los hispanohablantes, expresó Antonio Medina, quien participó en el Tercer Encuentro Científico Hispanoamericano de Locución en Santo Domingo, República Dominicana.
Medina, quien funge como presidente de la Cátedra de Locución en Matanzas, considera que Cuba está muy bien en la locución. “Cuba es un país donde puede haber mucha escasez, pero la gente tiene alta instrucción y buena cultura”.
“Nosotros exigimos desde hace unos años el nivel universitario para la locución. En otros países se exige solo nivel medio”. El locutor matancero recuerda que en el anterior evento, efectuado en México en 2010, la principal preocupación de la delegación mexicana era que se habían dejado de emitir certificados de locutores profesionales. “Y eso hizo que invadieran la radio y la televisión personas que no estaban calificadas”.
“En el caso nuestro esa no es una preocupación porque existen cursos de locución; existe la categoría de hablante, para los periodistas o colaboradores y existen los locutores profesionales, quienes son evaluados continuamente”.
Tony Medina, como lo conocen sus oyentes, refiere que las preocupaciones de los locutores cubanos están centradas en las dificultades propias de la cadena hablada. “Está marcada fundamentalmente en el uso innecesario de anglicismos, en las omisiones o aspiraciones que hacemos”.
Otra de las cuestiones que ocupan a los locutores cubanos es lograr que los locutores no cedan espacios. “Yo considero que no es correcto decir que al locutor le quitan el trabajo. Le han quitado el trabajo a quienes no se han preparado, porque no han estudiado, porque no se leen un libro y porque no están encima del conocimiento de la locución y de la cultura general”.
Matanzas: seudodislalias culturales
Como Presidente de la Cátedra de Locución en Matanzas, Antonio Medina considera que la salud de la locución en Matanzas, como en Cuba, es buena. Esto a pesar de las dificultades en la pronunciación, propias de la región occidental del país.
“Los principales problemas que tenemos los locutores matanceros son las seudodislalias, que yo les llamo culturales. Son las mismas que existen en La Habana, Pinar del Río y Matanzas”.
“La seudodislalia es la falsa pronunciación de algún tipo de fonema. Los matanceros no pronunciamos la –r- intermendia de parque, de carbón. Son seudodislalias culturales porque están dentro de nuestra cultura y se trasmiten de una generación a otra”.
Medina explica que estas son cuestiones sobre las que se trabaja continuamente. Anuncia que la Cátedra Nacional de Locución lanzará una convocatoria para presentar trabajos de carácter científico sobre las principales preocupaciones en cada provincia.
“Estamos en buen momento. La gente tiene mucho deseo de hablar mejor, lo que pasa es que cada día se habla peor. Yo siempre digo que cuando el niño va a primer grado le enseñan a leer, a escribir y a calcular, pero nadie le enseña a hablar. Y eso es algo que tenemos que rescatar, la expresión oral como una forma de enseñanza”.
Antonio Medina, con más de 30 años como locutor en Matanzas se encuentra hoy volcado hacia la docencia. Su voz continúa identificando a la emisora provincial Radio 26 y se mantiene como locutor del noticiero Hoy, del telecentro TV Yumurí.
Aunque está alejado momentáneamente de la radio, se sigue considerando un hombre de radio. “No es que yo aborrezca a la televisión, pero no es mi favorita. Yo prefiero el mundo radial, por la espontaneidad, y porque creo que nací para eso”.
Antonio Medina forma parte de la delegación cubana que participó en el Tercer Encuentro Científico Hispanoamericano de Locución. El profesional de la palabra matancero, presentó allí una ponencia sobre la Improvisación donde expone sus experiencias en una de los ejercicios más difíciles de su profesión.
Esta es la segunda oportunidad en que Medina representa a la provincia en un evento de esa envergadura, donde se discute sobre cómo hacer una mejor locución en idioma español.
- Antonio Medina: un matancero en el Tercer Encuentro Hispanoamericano de Locución
La Universidad de Matanzas tiene su Feria del Libro
El encuentro del escritor uruguayo-cubano Daniel Chavarría, Premio Nacional de Literatura 2010, con los estudiantes universitarios, fue el plato fuerte de la presente edición de la Feria Internacional del Libro en su subsede habitual de la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos.
Chavarría, quien también es profesor universitario, conversó de su obra con los jóvenes, leyó algunos de sus cuentos y presentó su volumen El aguacate y la virtud, de ediciones Matanzas.
No quedaron atrás las lecturas poéticas de las escritoras Vasilia Papastamatiu y la matancera Yanira Marimón; así como el lanzamiento de la antología Esta cárcel de aire puro 2, que abarca los poetas que cultivan la décima escrita e improvisada en Cuba entre 1960 y 1995.
Esta última estuvo a cargo del profesor e investigador Carlos Chacón, coordinador de la Cátedra Naborí de la Décima Cubana en la Universidad de Matanzas, y del taller literario Pablo Neruda.
Durante la Feria del Libro, los estudiantes tuvieron la oportunidad de compartir con el profesor de la Universidad Autónoma de México, Abelardo Hernández Millán, quien presentó una antología de Cuentos de la ciudad de Toluca en México, así como con la escritora Mari Gloria Cornejo, de Ecuador.
Se lanzaron además dos volúmenes de ingeniería civil, muy bien acogidos por los alumnos de esa carrera, aún joven en el centro universitario matancero.
Una de las principales atracciones es la presencia de la editorial Casa de las Américas en la Universidad de Matanzas, con una oferta que incluye todos los premios Casa del año 2010. Esto como resultado de un convenio de entre ambas instituciones.
La Feria en la Universidad de Matanzas debe concluir este viernes en horas de la tarde. En esta jornada se presentan libros de José Martí; así como de los escritores Aloima Rabelo y Paulo Freire.
La Universidad de Matanzas acoge así por décimo año consecutivo a una de las actividades más importantes del año en la promoción de la lectura: la Feria Internacional del Libro. La otra llegará en noviembre, con el Festival Universitario del libro y la Lectura.
Chavarría, quien también es profesor universitario, conversó de su obra con los jóvenes, leyó algunos de sus cuentos y presentó su volumen El aguacate y la virtud, de ediciones Matanzas.
No quedaron atrás las lecturas poéticas de las escritoras Vasilia Papastamatiu y la matancera Yanira Marimón; así como el lanzamiento de la antología Esta cárcel de aire puro 2, que abarca los poetas que cultivan la décima escrita e improvisada en Cuba entre 1960 y 1995.
Esta última estuvo a cargo del profesor e investigador Carlos Chacón, coordinador de la Cátedra Naborí de la Décima Cubana en la Universidad de Matanzas, y del taller literario Pablo Neruda.
Durante la Feria del Libro, los estudiantes tuvieron la oportunidad de compartir con el profesor de la Universidad Autónoma de México, Abelardo Hernández Millán, quien presentó una antología de Cuentos de la ciudad de Toluca en México, así como con la escritora Mari Gloria Cornejo, de Ecuador.
Se lanzaron además dos volúmenes de ingeniería civil, muy bien acogidos por los alumnos de esa carrera, aún joven en el centro universitario matancero.
Una de las principales atracciones es la presencia de la editorial Casa de las Américas en la Universidad de Matanzas, con una oferta que incluye todos los premios Casa del año 2010. Esto como resultado de un convenio de entre ambas instituciones.
La Feria en la Universidad de Matanzas debe concluir este viernes en horas de la tarde. En esta jornada se presentan libros de José Martí; así como de los escritores Aloima Rabelo y Paulo Freire.
La Universidad de Matanzas acoge así por décimo año consecutivo a una de las actividades más importantes del año en la promoción de la lectura: la Feria Internacional del Libro. La otra llegará en noviembre, con el Festival Universitario del libro y la Lectura.
Mi Cuba bella vista desde el espacio
¿Verdad que es bella? Incluso así, de lejos, sin conocerla, sin haber nacido en ella, sin convivir con su gente, sin presentir la alegría de sus habitantes, cualquiera podría amar a esta isla que es un caimán despierto. Incluso así, desde tan lejos, cualquiera podría amarla, como un amor a primera vista, con un amor irremediable y para siempre.
* Imagen de la Isla de Cuba vista desde la Estación Espacial Internacional (ISS), tomada por el astronauta italiano Paolo Nespoli.
* Imagen de la Isla de Cuba vista desde la Estación Espacial Internacional (ISS), tomada por el astronauta italiano Paolo Nespoli.
Consideraciones sobre las justificaciones: ¿muro o pantano?
Este comentario lo escribí en medio de una reunión. Es una costumbre vieja: de escribir algo o pintar cuando paso mucho rato sentada en el mismo lugar. El tema no tiene nada que ver con la reunión en cuestión, que además era de trabajo y se hablaron cosas interesantes... sino con un tema de esos que me dan vueltas por la cabeza y que a veces paso meses para aterrizar al papel o a la pantalla. Son algunas consideraciones sobre las justificaciones. Justificaciones que van de lo personal hasta lo social... y que pueden darse en cualquier lugar del mundo. Por supuesto, mi experiencia se resume a mi Cuba, a mi vida de estudiante y trabajadora, a mis amigos, a mi familia. Confieso que yo también me justifico de vez en cuando. Pero no lo hago mucho. Es algo que no está en mí... porque mis padres fueron bastante estrictos en mi educación en ese sentido, y pobrecita de mí si no cumplía con mis deberes. Hoy les agradezco su dureza... o sea, les justifico su mano dura.
Consideraciones sobre las justificaciones
Las justificaciones hacen más daño que las mentiras. Son sus primas hermanas: lastimeras, ventajistas, acomodadas y sobre todo, pegajosas. Las justificaciones son las asesinas de la crítica, del cambio, de la superación y del esfuerzo.
Acostumbrados a darlas y aceptarlas los seres humanos no percibimos que estamos diariamente, y sin posible ni rápida solución, ante un infranqueable muro de las justificaciones.
¿Ha llegado, por ejemplo, a tratar de resolver un problema, y quien se lo debe viabilizar le ofrece tal cúmulo de justificaciones para no hacerlo o aletargarlo, que usted no solo entiende, sino que siente lástima por los pobres que no pueden con tanto trabajo?
¿O puede suceder que le dan un número sin igual de excusas absurdas, que siente ganas de ahorcar a su autor o autores? En otro caso le dicen que algo no tiene solución de antemano, porque hace años alguien dio una explicación y no cambia, aunque el contexto sea diferente.
También puede encontrarse con la modalidad de echarle la culpa a un tercero, ajeno y a veces inocente, cuya incidencia usted sabe es solo subjetiva. El problema real reside en que quien practica la justificación como estilo de vida y de trabajo no quiere hacer el más mínimo esfuerzo.
Hay justificaciones para todos los gustos: válidas e inválidas, creativas y sosas, justas e injustas, oportunas e inoportunas y por supuesto: las aceptables y las total y absolutamente cínicas.
Las justificaciones serias enseguida se reconocen. Quien las ofrece mira directo a los ojos y habla francamente. No son rebuscadas, ni contienen muchos detalles. Por eso, aunque a priori parezcan sencillas, son en verdad las reales, las de los problemas que le pueden pasar a cualquiera de sopetón.
Aprendemos a justificarnos de niños, cuando empezamos a sociabilizar y perdemos un poco la inocencia, cuando entendemos que se puede mentir para quitarnos el golpe de encima. De pequeños, incluso le podemos echar la culpa de la rotura de los juguetes a un amigo imaginario.
Si da resultado, si los padres lo aceptan, crean así las bases para un futuro sagaz justificador. O lo que es lo mismo, una persona especialista en justificaciones. Porque la justificación es como una droga, envicia y se convierte en una manera de vivir.
Lo peor de las justificaciones es que acomodan e inutilizan. Hay algunas que hasta duele escucharlas. Son las justificaciones para no avanzar, para no trabajar, para no cumplir, para no ayudar, para no aprender…
Qué triste cuando las justificaciones son vacías, cuando no van acompañadas de argumentos sólidos. Qué triste, porque más que un muro infranqueable, las justificaciones son como un pantano enorme de donde nunca se sale. Mientras más te justificas, más te hundes.
Duele que una empresa no produzca y se les justifique, que un médico tal vez no atienda bien a un paciente y se le justifique, que un constructor no termine la obra a tiempo ni con calidad y se le justifique, que un trabajador de los servicios maltrate y se le justifique, que un maestro mal eduque y se le justifique o que un periodista no sea fiel a su profesión de informar y se justifique.
Cuando se le aceptan las justificaciones porque la vida está difícil, el salario es bajo, el transporte está malo, los precios están por las nubes; cuando se le echa la culpa a la crisis o cualquier otra cosa, estamos perdidos.
La exigencia no puede estar divorciada de la realidad, pero no puede ceder ante las justificaciones. Porque hay empresas, médicos, trabajadores de los servicios, maestros, constructores: personas, que siguen cumpliendo y trabajando, sin fallar, sin haber dado nunca una justificación para nada.
Tumbemos entre todos el muro de las justificaciones. Dejemos de tenernos lástima y construyamos a partir de todo lo maravilloso que tenemos como seres humanos, como familia y como país.
_ ¿Sabía que existe una teoría de la justificación?
Consideraciones sobre las justificaciones
Las justificaciones hacen más daño que las mentiras. Son sus primas hermanas: lastimeras, ventajistas, acomodadas y sobre todo, pegajosas. Las justificaciones son las asesinas de la crítica, del cambio, de la superación y del esfuerzo.
Acostumbrados a darlas y aceptarlas los seres humanos no percibimos que estamos diariamente, y sin posible ni rápida solución, ante un infranqueable muro de las justificaciones.
¿Ha llegado, por ejemplo, a tratar de resolver un problema, y quien se lo debe viabilizar le ofrece tal cúmulo de justificaciones para no hacerlo o aletargarlo, que usted no solo entiende, sino que siente lástima por los pobres que no pueden con tanto trabajo?
¿O puede suceder que le dan un número sin igual de excusas absurdas, que siente ganas de ahorcar a su autor o autores? En otro caso le dicen que algo no tiene solución de antemano, porque hace años alguien dio una explicación y no cambia, aunque el contexto sea diferente.
También puede encontrarse con la modalidad de echarle la culpa a un tercero, ajeno y a veces inocente, cuya incidencia usted sabe es solo subjetiva. El problema real reside en que quien practica la justificación como estilo de vida y de trabajo no quiere hacer el más mínimo esfuerzo.
Hay justificaciones para todos los gustos: válidas e inválidas, creativas y sosas, justas e injustas, oportunas e inoportunas y por supuesto: las aceptables y las total y absolutamente cínicas.
Las justificaciones serias enseguida se reconocen. Quien las ofrece mira directo a los ojos y habla francamente. No son rebuscadas, ni contienen muchos detalles. Por eso, aunque a priori parezcan sencillas, son en verdad las reales, las de los problemas que le pueden pasar a cualquiera de sopetón.
Aprendemos a justificarnos de niños, cuando empezamos a sociabilizar y perdemos un poco la inocencia, cuando entendemos que se puede mentir para quitarnos el golpe de encima. De pequeños, incluso le podemos echar la culpa de la rotura de los juguetes a un amigo imaginario.
Si da resultado, si los padres lo aceptan, crean así las bases para un futuro sagaz justificador. O lo que es lo mismo, una persona especialista en justificaciones. Porque la justificación es como una droga, envicia y se convierte en una manera de vivir.
Lo peor de las justificaciones es que acomodan e inutilizan. Hay algunas que hasta duele escucharlas. Son las justificaciones para no avanzar, para no trabajar, para no cumplir, para no ayudar, para no aprender…
Qué triste cuando las justificaciones son vacías, cuando no van acompañadas de argumentos sólidos. Qué triste, porque más que un muro infranqueable, las justificaciones son como un pantano enorme de donde nunca se sale. Mientras más te justificas, más te hundes.
Duele que una empresa no produzca y se les justifique, que un médico tal vez no atienda bien a un paciente y se le justifique, que un constructor no termine la obra a tiempo ni con calidad y se le justifique, que un trabajador de los servicios maltrate y se le justifique, que un maestro mal eduque y se le justifique o que un periodista no sea fiel a su profesión de informar y se justifique.
Cuando se le aceptan las justificaciones porque la vida está difícil, el salario es bajo, el transporte está malo, los precios están por las nubes; cuando se le echa la culpa a la crisis o cualquier otra cosa, estamos perdidos.
La exigencia no puede estar divorciada de la realidad, pero no puede ceder ante las justificaciones. Porque hay empresas, médicos, trabajadores de los servicios, maestros, constructores: personas, que siguen cumpliendo y trabajando, sin fallar, sin haber dado nunca una justificación para nada.
Tumbemos entre todos el muro de las justificaciones. Dejemos de tenernos lástima y construyamos a partir de todo lo maravilloso que tenemos como seres humanos, como familia y como país.
_ ¿Sabía que existe una teoría de la justificación?
Cuba necesita mucha Buena Fe + entrevista en audio
Aunque no acostumbro a publicar en mi blog trabajos de otros autores, hoy les dejo este de un joven profesor de la Universidad de Matanzas. Lo tomé prestado del blog La Joven Cuba, y es la visión de un joven cubano sobre el concierto que ofreció el sábado último el dúo cubano buena Fe en el viaducto de la ciudad de Matanzas. Yo no lo hubiera dicho mejor... Lo que pasa es que mis responsabilidades de ama de casa y mamá no me dejaron tomarme la noche libre para ir a cantar con ellos... y aquí está el trabajo:
Cuba necesita mucha Buena Fe*
Por: Harold Cárdenas Lema
Cada generación tiene su música, nuestros padres tuvieron a Pablo Milanés y Silvio Rodríguez, pero en la actualidad es muy difícil definir un grupo que identifique una época. Si tuviera que arriesgarme la respuesta sería sencilla: Buena Fe.
Los muchachos guantanameros le han sabido tomar el pulso a la realidad cubana con sus canciones y de ahí su éxito. En sus letras es evidente su procedencia trovadoresca y se respira un nivel de compromiso social que lamentablemente no abunda en estos tiempos. Un compromiso que artistas e intelectuales debieran tener todos en su obra, no forzando sus creaciones a tener un matiz político al más puro estilo del realismo socialista, sino reflejando la realidad y tratando de mejorarla con sus creaciones cada vez que sea posible.
Los jóvenes cubanos se forman en un contexto muy agresivo, es la generación del Período Especial y la consiguiente pérdida de valores en la sociedad cubana, entonces no puede sorprender a nadie la apatía que evidencian a diario.
En una situación tal de enajenación, me pregunto a menudo cómo fomentar sentimientos de patriotismo e identificar a mis compañeros con la actualidad de su país. En la noche del sábado encontré una posible respuesta.
Buena Fe tocó en Matanzas en la noche del sábado. Entre la multitud observé maravillado a media ciudad entonar sus canciones. Hubo trova, pop, rock y hasta changüí. Con el eclecticismo musical que caracteriza al grupo, grandes y pequeños tuvieron un par de horas en las que lo principal no fueron las necesidades materiales o las miserias humanas, sino todo lo contrario, alimento para el espíritu y sano esparcimiento.
Viendo a miles de personas aplaudir sus palabras cuando mencionaban la importancia de “no cambiar el corazón por el ropero”, el arte me pareció vehículo idóneo para llegar a los cubanos. Sus letras tienen un alto contenido político, con mensajes algunos más atrevidos que otros, pero ciertamente necesarios.
La profundidad de sus canciones me sorprendió hace un par de años. Siempre había tenido su música como “graciosa” o “romántica” (que lo es), pero cuando presté atención comprendí que sus pretenciones van mucho más allá de eso. Como parte de nuestra sociedad insertan sus críticas de forma cuidadosa, sin hacer consesiones a la realidad, sus principios o intenciones musicales.
Estos muchachos son ejemplo de artistas orgánicos, yo se los agradezco a nombre de mis compañeros y seguro Gramsci les sonríe desde la tumba.
El concierto fue parte de su gira nacional “Con todos”. Solo el título es una declaración de principios prácticamente, prólogo a una postura artística inclusiva, tolerante y que busca fortalecer al país mediante la unidad nacional.
La gira rinde especial tributo al Héroe Nacional José Martí y tendrá su fin en La Habana el 27 de enero, en vísperas del aniversario 158 de su natalicio.
"Todo el mundo cuenta" es el título del tema dedicado al Apóstol en el último disco de Buena Fe, “π 3,14“. En este se presenta una imagen fresca de Martí, que lo hace más nuestro, más creíble, que pone el mito a nuestro alcance y lo convierte en algo útil para nuestros tiempos.
Termino con un fragmento de esta canción, un regalo de Buena Fe para todos los cubanos:
Cómo te me haces padre, maestro y asere;
sangre de los pobres, hermano en deberes.
Cómo fue tu tiempo tan ancho, de arriba abajo,
sin ordenador, Internet, ni un carajo.
Por eso creo en ti,
y no en los misereres,
que primero te nombran
y al final, te temen.
Puede ser que el sol,
puede ser que el sol.
El sol,
como la estrella que mata e ilumina,
que nunca cambia, aunque cambien las heridas.
Al que encargaste con tu última mirada
que nos dijera, tras cada madrugada:
Todo el mundo cuenta.
* Tomado de la Joven Cuba
- Entrevista de Radio 26 a Israel Rojas
- Cuba necesita mucha Buena Fe (ver el trabajo original en la Joven Cuba)
Cuba necesita mucha Buena Fe*
Por: Harold Cárdenas Lema
Cada generación tiene su música, nuestros padres tuvieron a Pablo Milanés y Silvio Rodríguez, pero en la actualidad es muy difícil definir un grupo que identifique una época. Si tuviera que arriesgarme la respuesta sería sencilla: Buena Fe.
Los muchachos guantanameros le han sabido tomar el pulso a la realidad cubana con sus canciones y de ahí su éxito. En sus letras es evidente su procedencia trovadoresca y se respira un nivel de compromiso social que lamentablemente no abunda en estos tiempos. Un compromiso que artistas e intelectuales debieran tener todos en su obra, no forzando sus creaciones a tener un matiz político al más puro estilo del realismo socialista, sino reflejando la realidad y tratando de mejorarla con sus creaciones cada vez que sea posible.
Los jóvenes cubanos se forman en un contexto muy agresivo, es la generación del Período Especial y la consiguiente pérdida de valores en la sociedad cubana, entonces no puede sorprender a nadie la apatía que evidencian a diario.
En una situación tal de enajenación, me pregunto a menudo cómo fomentar sentimientos de patriotismo e identificar a mis compañeros con la actualidad de su país. En la noche del sábado encontré una posible respuesta.
Buena Fe tocó en Matanzas en la noche del sábado. Entre la multitud observé maravillado a media ciudad entonar sus canciones. Hubo trova, pop, rock y hasta changüí. Con el eclecticismo musical que caracteriza al grupo, grandes y pequeños tuvieron un par de horas en las que lo principal no fueron las necesidades materiales o las miserias humanas, sino todo lo contrario, alimento para el espíritu y sano esparcimiento.
Viendo a miles de personas aplaudir sus palabras cuando mencionaban la importancia de “no cambiar el corazón por el ropero”, el arte me pareció vehículo idóneo para llegar a los cubanos. Sus letras tienen un alto contenido político, con mensajes algunos más atrevidos que otros, pero ciertamente necesarios.
La profundidad de sus canciones me sorprendió hace un par de años. Siempre había tenido su música como “graciosa” o “romántica” (que lo es), pero cuando presté atención comprendí que sus pretenciones van mucho más allá de eso. Como parte de nuestra sociedad insertan sus críticas de forma cuidadosa, sin hacer consesiones a la realidad, sus principios o intenciones musicales.
Estos muchachos son ejemplo de artistas orgánicos, yo se los agradezco a nombre de mis compañeros y seguro Gramsci les sonríe desde la tumba.
El concierto fue parte de su gira nacional “Con todos”. Solo el título es una declaración de principios prácticamente, prólogo a una postura artística inclusiva, tolerante y que busca fortalecer al país mediante la unidad nacional.
La gira rinde especial tributo al Héroe Nacional José Martí y tendrá su fin en La Habana el 27 de enero, en vísperas del aniversario 158 de su natalicio.
"Todo el mundo cuenta" es el título del tema dedicado al Apóstol en el último disco de Buena Fe, “π 3,14“. En este se presenta una imagen fresca de Martí, que lo hace más nuestro, más creíble, que pone el mito a nuestro alcance y lo convierte en algo útil para nuestros tiempos.
Termino con un fragmento de esta canción, un regalo de Buena Fe para todos los cubanos:
Cómo te me haces padre, maestro y asere;
sangre de los pobres, hermano en deberes.
Cómo fue tu tiempo tan ancho, de arriba abajo,
sin ordenador, Internet, ni un carajo.
Por eso creo en ti,
y no en los misereres,
que primero te nombran
y al final, te temen.
Puede ser que el sol,
puede ser que el sol.
El sol,
como la estrella que mata e ilumina,
que nunca cambia, aunque cambien las heridas.
Al que encargaste con tu última mirada
que nos dijera, tras cada madrugada:
Todo el mundo cuenta.
* Tomado de la Joven Cuba
- Entrevista de Radio 26 a Israel Rojas
- Cuba necesita mucha Buena Fe (ver el trabajo original en la Joven Cuba)
Yamelito: los discapacitados somos nosotros + Fotos
Yamelito, nació con un cromosoma de más en el par 21, y por eso la sociedad lo ha ubicado en el lugar de los discapacitados. Cuando su mamá Yaumara sale con él siente las miradas de asombro o lástima que siempre cuelgan sobre el pequeño.
Pero flacucho, hiperactivo y jodedor, Yamelito apenas repara en esas minucias de gente grande, que él aún no entiende, y que su mamá se empeña en limar, para que cuando crezca sea más fuerte.
Mucha gente la tilda de dura porque ha dejado que Yamelito corra, se caiga y se raspe las rodillas; que coma solo aunque la embarrazón se le cuele por la nariz y se bañe sin ayuda, aunque se deje las orejas sucias.
Yamelito va al preescolar en la escuela de su barrio, y como todos los niños está enamorado de su maestra; tiene una libreta llena de trazos, de garabatos y papeles de colores y una novia más grande que él.
Conocer a Yamelito, me ha hecho cuestionarme su discapacidad. No encuentra ninguna en ese niño que habla como una cotorra, que se sabe de memoria poesías y canciones, y que abraza y besa a las personas sin conocerlas.
A ese pequeño que distingue rápido entre la gente buena y la mala, que encesta el balón de basket mejor que sus amiguitos, empina papalotes, quiere andar solo por la acera y como cualquier niño de cinco años no se sabe abrochar los cordones de los zapatos.
Yamelito tiene un millón de cosas para enseñarle al mundo, y se me ocurre que tal vez, ese cromosoma de más que lo hace una personita con Síndrome de Down le ha aportado esa sensibilidad que nos falta a la llamada gente normal.
Que me disculpen los médicos, defectólogos y especialitas en educación especial; las verdaderas discapacidades están en el alma, en la maldad, en la gente que no ve las cosas bellas de la vida.
Y a los que como Yamelito llamamos erróneamente discapacitados, solo un mensaje: no cejen en el empeño secreto de hacernos mejores a nosotros, los verdaderos discapacitados.
Fotos de Yamelito en su escuela
| Yamelito se enamoró de Dianelis, una joven periodista |
| Yamelito, como todos los niños, siempre termina con la camisa por fuera |
| Con su mamá y conmigo (Yirmara) |
| Con la novia, más grande, pero no importa |
| !Qué amor!, Yamelito no suelta a la novia |
| Yamelito habla hasta por los codos |
| Con su maestra Yarilis y la auxiliar pedagógica |
| Yamelito con todos los amiguitos del aula |
Primero de Mayo a lo cubano
Los que nacimos y vivimos en Cuba somos alegres por naturaleza, pero también trabajadores y luchadores. Por eso cada primero de mayo, aun cuando compartimos la fecha con el mundo entero, lo celebramos a lo cubano.
Antes de 1959 el Día Internacional de los Trabajadores no era una fiesta aquí. Mucho desempleo, abuso, corrupción y botellas llenaban el escenario del ámbito laboral para los cubanos.
Pero después del triunfo de la Revolución Cubana, cada primero de mayo es día de regocijo: una jornada de compromiso y celebración; de reafirmación revolucionaria y de fiesta.
Es Primero de mayo a lo cubano porque no hay desempleo, los trabajadores están protegidos y nadie queda desamparado a pesar de limitaciones físicas o mentales.
A lo cubano, porque cada trabajador tiene garantizada la salud y educación gratuitas para ellos y su familia, y la asistencia social para sus mayores.
A lo cubano porque cada día más trabajadores en Cuba tienen derecho a la jubilación, incluidos desde este año los artistas que no están vinculados a un centro laboral.
Primero de mayo a lo cubano porque hay órganos de Justicia Laboral que funcionan todo el año y los sindicatos representan y defienden a sus trabajadores.
Y cuando en Cuba se va a modificar alguna ley que les concierna a los trabajadores, son consultados todos, sin excepción, como ocurrió en 2009 con la Ley de Seguridad Social.
A lo cubano, porque desde abril cada centro de trabajo se engalana con cadenetas, con banderas rojas, azules y blancas. Desarrollan iniciativas propias, y preparan entre todos los carteles para el desfile.
Y los desfiles son un bello espectáculo, una muestra de unidad. Compañeros de trabajo, amigos, vecinos, familias enteras asisten para conformar ese río humano que vocea consignas y ondea banderas y pancartas.
Y cuando termina el desfile cada cual celebra a su manera. Siempre hay ofertas en las plazas de cada ciudad o pueblo y las orquestas locales regalan su música para ese día.
Los sindicatos, organizaciones y algunas empresas se reúnen en sus casas sociales para festejar con lo que se tenga a mano, porque el verdadero objetivo es compartir.
En muchas partes del mundo el Primero de mayo es de protesta y de exigencias, como fue en su origen hace 120 años, pero aquí se hace a lo cubano: un primero de mayo con muchas conquistas que hay que defender y conservar.
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