Cuando moría un día como hoy del año 1943 asesinado por los nazis, el periodista checo Julius Fucik lanzaba un mensaje que recobra vigencia: ¡Hombres, estén alertas!
Julius Fucik había nacido el 23 de enero de 1903 en Checoslovaquia. Tras estudiar filosofía, en 1921 ingresó en el Partido Comunista e inició su labor de crítico literario y teatral.
En los años de ocupación de Checoslovaquia por Hitler publicó bajo seudónimo ensayos sobre las figuras más representativas de la cultura democrática checoslovaca.
Por sus actividades Fucik fue detenido en abril de 1942. En el verano de 1943 fue trasladado por la Gestapo a Berlín y fue ejecutado el 8 de septiembre de 1943.
Durante su encierro el periodista checo escribió una obra magistral de denuncia contra los crímenes que cometió el nazismo, y que es a la vez un canto a la libertad y a la paz.
El libro saldría de la cárcel página por página y rescatado luego por su esposa fue publicado para revelar al mundo los horrores de los campos de concentración Nazis.
Bajo el título Reportaje al pie de la horca fue publicado en 1945. Fue traducido a ochenta idiomas, y gracias a este testimonio, en 1950, a título póstumo, Fucik recibió el Premio Internacional de la Paz.
Para recordar a Fucik y que no muera su mensaje, cada 8 de septiembre se celebra el Día Internacional del Periodista, y su libro es referencia obligada para todos los estudiantes de periodismo del mundo.
Materiales relacionados
- Introducción a Reportaje al pie de la horca:
En el campo de concentración de Ravensbrück supe —me lo dijeron mis compañeros de prisión— que mi marido, Julius Fucík, redactor de Rudé Právo y de Tvorba, había sido condenado a muerte el 25 de agosto de 1943 por un tribunal nazi en Berlín.
Mis intentos de averiguar algo más sobre su suerte posterior se estrellaron contra los altos muros del campo.
Después de la derrota de la Alemania hitleriana, en mayo de 1945, los detenidos que los fascistas no habían tenido tiempo de asesinar fueron liberados de cárceles y campos de concentración. Yo tuve la fortuna de hallarme entre ellos.
Al volver a mi patria liberada, busqué y rebusqué las huellas de mi marido. Hice lo que hicieron millares y millares de personas que también buscaron –y muchas aún siguen buscando a sus maridos, a sus mujeres, a sus hijos, a sus padres y madres deportados por los ocupantes alemanes y arrastrados a alguna de sus innumerables cámaras de tortura.
Me enteré de que Julius Fucik había sido ejecutado en Berlín el día 8 de septiembre de 1943, quince días después de su condena.
También supe que Julius Fucik había escrito algo mientras estuvo en la cárcel de Pankrác. Fue el guardián A. Kolínský quien procuró los medios para hacerlo, llevándole a la celda papel y lápiz y sacando clandestinamente de la cárcel las hojas manuscritas.
He tenido una entrevista con el guardián. Y poco a poco he podido ir recogiendo el material escrito por Julius Fucik en la cárcel de Pankrác. Reuní las hojas numeradas, escondidas por varias personas en diferentes lugares, y se las presento al lector. Es la última obra de Julius Fucik.
GUSTA FUCÍKOVÁ
Praga, septiembre de 1945.
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Paquito: bloguero, homosexual y seropositivo + video
A Paquito, o sea, a Francisco Rodríguez Cruz lo conocí en el último Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba, al cual los dos fuimos como delegados. Él como destacado jefe de información del periódico Trabajadores, y yo no sé ni por qué, como periodista de mi emisora (provincial) Radio 26, de Matanzas.
Me lo presentó Joel García, mi compañero de los cinco años de la carrera de periodismo en La Habana y de misión por cuatro meses en Guinea Ecuatorial, quien labora en la página de Deportes en Trabajadores. A primera vista Paquito me pareció más joven que yo (después supe que no), y sobre todo me dio la impresión de un jodedor de primera. Luego, cuando intervino en las discusiones del congreso, lo pude medir en todo su tamaño.
Después compartiríamos en un Encuentro de Periodismo Económico en Ciego de Ávila, del cual guardo algunos recuerdos fotográficos que están atrapados en un disco duro cuya placa no sirvió para más nada hace como dos años. Hace rato le estoy prometiendo a Paquito que voy a salvar las fotos, y exhibirlas en su muro en Facebook, pero al final no lo hago... porque no depende de mí.
Pero conocí a Paquito de verdad a través de su blog personal Paquito el de Cuba. Lo sigo hace tiempo, y aunque no comento mucho, admiro su trabajo, pero sobre todo, su autenticidad. Es un cubano admirable y un ser humano excepcional.
Les dejo un reportaje de la periodista cubana Fabiola López, realizado a propósito del Día Mundial de Lucha contra el SIDA, cuyo pie lo da la vida de Paquito, un martiano, seropositivo, gay, militante del Partido, padre... y bueno, sin ser demasiado proselitista, lo demás lo pueden conocer en su propio Blog PaquitoeldeCuba.
Me lo presentó Joel García, mi compañero de los cinco años de la carrera de periodismo en La Habana y de misión por cuatro meses en Guinea Ecuatorial, quien labora en la página de Deportes en Trabajadores. A primera vista Paquito me pareció más joven que yo (después supe que no), y sobre todo me dio la impresión de un jodedor de primera. Luego, cuando intervino en las discusiones del congreso, lo pude medir en todo su tamaño.
Después compartiríamos en un Encuentro de Periodismo Económico en Ciego de Ávila, del cual guardo algunos recuerdos fotográficos que están atrapados en un disco duro cuya placa no sirvió para más nada hace como dos años. Hace rato le estoy prometiendo a Paquito que voy a salvar las fotos, y exhibirlas en su muro en Facebook, pero al final no lo hago... porque no depende de mí.
Pero conocí a Paquito de verdad a través de su blog personal Paquito el de Cuba. Lo sigo hace tiempo, y aunque no comento mucho, admiro su trabajo, pero sobre todo, su autenticidad. Es un cubano admirable y un ser humano excepcional.
Les dejo un reportaje de la periodista cubana Fabiola López, realizado a propósito del Día Mundial de Lucha contra el SIDA, cuyo pie lo da la vida de Paquito, un martiano, seropositivo, gay, militante del Partido, padre... y bueno, sin ser demasiado proselitista, lo demás lo pueden conocer en su propio Blog PaquitoeldeCuba.
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Peña con crónica y sorpresa
Yo voy a leer una crónica que no es mía, anunció Bárbara Vasallo durante la Peña Debate Abierto que conduce los últimos jueves de cada mes el periodista Roberto Pérez Betancourt.
No, pero si no es tuya no la leas, dijo el moderador. ¡Es que su autor no puede estar aquí!, replicó Barbarita. ¿Y eso por qué?, ¿está muerto?, preguntó Roberto en tono jocoso.
Pero rápido la risa se tornó en llanto nostálgico cuando la colega leyó las primeras líneas de una crónica que envió su hermano Rolando Pérez Betancourt.
“…me viene a la mente el día en que me llevaste a conocer el plomo, a mediado de los años cincuenta, y el deslumbre fue tal que todavía estamos embarcados en esta tarea de entrarle a la vida a través del periodismo, cuando ya hace rato que el periodismo prescindió del plomo”.
Enseguida Roberto comenzó a sudar por la sorpresa, preguntó a los colegas reunidos allí, ¿por qué me hacen esto?, y siguió disfrutando las líneas de su hermano, quien aclaró en la posdata, que es “15 años menor” que él.
Del agradecimiento por haberlo llevado a descubrir el plomo Rolando pasa al de haber garantizado con mucho trabajo la supervivencia de la familia, y de ahí salta para la admiración.
“Siempre he afirmado que el verdadero periodista, el más completo y capaz de ganar por nocao en cualquier terreno eres tú”, y más adelante agrega: “Ese es uno de tus grandes méritos, mi hermanito, ser bocón con tu verdad”.
Así Rolando Pérez Betacourt junto a la treintena de personas reunidas en la casona de la Unión de Periodistas de Cuba de Matanzas, le boicotearon la Peña a Roberto para celebrarle los 70 años que cumplirá el próximo 7 de junio.
Claro, que ya se había discutido sobre la creación de un Boletín Electrónico de la Peña y él había transmitido sus experiencias en el conversatorio UPEC-UNESCO sobre libertad de prensa, efectuado en La Habana el tres de mayo.
También se había debatido sobre la guerra mediática, sobre las maneras de intensificar la lucha desde la blogs personales de los periodistas matanceros y ya transitábamos por los mares de ese género escurridizo que es la crónica.
Hubo otra para Roberto de Ana Valdés Portillo, en la que confesaba: “me gustaste desde el primer momento que te vi”, pero rápido aclaró: “en el buen sentido de la palabra”, porque allí estaba también Edelma, la esposa de toda la vida de Roberto.
Hubo otra crónica que erizó a todos, la que escribiera el propio Roberto hace tres años cuando su nieto Jorgito fue salvado gracias al milagro de la medicina cubana, un Jorgito que ahora terminó el noveno grado y va a seguir estudiando a pesar de padecer una enfermedad que solo tienen otros cinco niños en Cuba.
Después vino el cake con la velitas (un siete y un cero), porque no habrían cabido tantas, y los reconocimientos del Departamento Ideológico del Partido Comunista de Cuba, del Periódico Girón y de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas.
Tarde pero seguro llegó Manuel con una loza recién horneada en la que estampó una caricatura, casi retrato, regordete y bigotudo, de Roberto.
Así la segunda edición de la Peña Debate Abierto, además de crónica tuvo sorpresas, tantas que hasta Roberto olvidó proponer el tema del próximo encuentro.
No, pero si no es tuya no la leas, dijo el moderador. ¡Es que su autor no puede estar aquí!, replicó Barbarita. ¿Y eso por qué?, ¿está muerto?, preguntó Roberto en tono jocoso.
Pero rápido la risa se tornó en llanto nostálgico cuando la colega leyó las primeras líneas de una crónica que envió su hermano Rolando Pérez Betancourt.
“…me viene a la mente el día en que me llevaste a conocer el plomo, a mediado de los años cincuenta, y el deslumbre fue tal que todavía estamos embarcados en esta tarea de entrarle a la vida a través del periodismo, cuando ya hace rato que el periodismo prescindió del plomo”.
Enseguida Roberto comenzó a sudar por la sorpresa, preguntó a los colegas reunidos allí, ¿por qué me hacen esto?, y siguió disfrutando las líneas de su hermano, quien aclaró en la posdata, que es “15 años menor” que él.
Del agradecimiento por haberlo llevado a descubrir el plomo Rolando pasa al de haber garantizado con mucho trabajo la supervivencia de la familia, y de ahí salta para la admiración.
“Siempre he afirmado que el verdadero periodista, el más completo y capaz de ganar por nocao en cualquier terreno eres tú”, y más adelante agrega: “Ese es uno de tus grandes méritos, mi hermanito, ser bocón con tu verdad”.
Así Rolando Pérez Betacourt junto a la treintena de personas reunidas en la casona de la Unión de Periodistas de Cuba de Matanzas, le boicotearon la Peña a Roberto para celebrarle los 70 años que cumplirá el próximo 7 de junio.
Claro, que ya se había discutido sobre la creación de un Boletín Electrónico de la Peña y él había transmitido sus experiencias en el conversatorio UPEC-UNESCO sobre libertad de prensa, efectuado en La Habana el tres de mayo.
También se había debatido sobre la guerra mediática, sobre las maneras de intensificar la lucha desde la blogs personales de los periodistas matanceros y ya transitábamos por los mares de ese género escurridizo que es la crónica.
Hubo otra para Roberto de Ana Valdés Portillo, en la que confesaba: “me gustaste desde el primer momento que te vi”, pero rápido aclaró: “en el buen sentido de la palabra”, porque allí estaba también Edelma, la esposa de toda la vida de Roberto.
Hubo otra crónica que erizó a todos, la que escribiera el propio Roberto hace tres años cuando su nieto Jorgito fue salvado gracias al milagro de la medicina cubana, un Jorgito que ahora terminó el noveno grado y va a seguir estudiando a pesar de padecer una enfermedad que solo tienen otros cinco niños en Cuba.
Después vino el cake con la velitas (un siete y un cero), porque no habrían cabido tantas, y los reconocimientos del Departamento Ideológico del Partido Comunista de Cuba, del Periódico Girón y de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas.
Tarde pero seguro llegó Manuel con una loza recién horneada en la que estampó una caricatura, casi retrato, regordete y bigotudo, de Roberto.
Así la segunda edición de la Peña Debate Abierto, además de crónica tuvo sorpresas, tantas que hasta Roberto olvidó proponer el tema del próximo encuentro.
La verdad es la mejor arma de la Revolución Cubana, dicen periodistas matanceros
Ante la mentira solo hay un arma infalible: la verdad. Y esa es la única que tiene la Revolución Cubana para enfrentar la guerra mediática que sectores de Los Estados Unidos y Europa han lanzado para desacreditarla ante el mundo, expresaron periodistas matanceros en apoyo al editorial Defenderemos la verdad con nuestra moral y nuestros principios publicado por el diario Granma.
Los medios cubanos no podemos contra su hegemonía internacional en la comunicación, no alcanzamos adonde su tecnología y poderío les permite llegar; pero sí podemos combatir desde la razón, expresó Madelín Varela Cárdenas, quien como redactora del turno de la mañana de la emisora provincial Radio 26 fue la primera en leer el documento que expresa la posición de Cuba ante las maniobras para derrocar a la Revolución.
Por su parte, la recién graduada Dianelis Gonzáles Galindo comentó que es hipócrita que le hablen a Cuba de derechos humanos cuando no la conocen, e invita a quienes despotrican en los grandes medios de comunicación a convivir un tiempo aquí a ver cuánto les dura esa opinión.
Varios colegas coincidieron en que es el dinero lo que mueve esas campañas y que detrás está la ambición de un grupo de cubanoamericanos que creen que Cuba es suya por derecho propio, y desean que vuelva la época del capitalismo brutal al modo estadounidense.
Ana González Goicochea, de la Redacción Digital de 26, citó el fragmento donde el editorial pregunta si quienes nos critican pueden vanagloriarse del respeto por el ser humano que siempre ha enarbolado la Revolución cubana.
“¿Pueden decir lo mismo los gobiernos de Estados Unidos y de los países europeos que se desgañitan criticando a Cuba y condenándola cual si fueran vírgenes vestales? ¿Qué pueden decir del millón de muertos en Iraq y las decenas de miles de víctimas en Afganistán por las guerras ilegales allí ejecutadas? ¿Cómo pueden explicar las cárceles secretas y las torturas para los supuestos terroristas? ¿Qué basamento legal sustenta los asesinatos selectivos que Estados Unidos ha ejecutado contra sus enemigos en diversas partes del mundo con una fuerza especial dirigida en estos años por el mismo General que ahora comanda las tropas en Afganistán? ¿Cómo pueden justificar la muerte en los últimos 5 años de más de 100 inmigrantes que estaban bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos? ¿Qué derecho humano sustenta las palizas brutales contra los representantes de los movimientos sociales que protestaban cuando la Cumbre del Clima en Copenhague o contra los estudiantes californianos que reclamaban más presupuesto y menos cobros por la educación? ¿Quién supervisa el trato vejatorio que se le da a los inmigrantes en los cientos de centros de detención que están diseminados por Europa? ¿Se han alarmado, han denunciado o han condenado estas escandalosas violaciones de los derechos humanos el Congreso de Estados Unidos, el Parlamento Europeo y los partidos de la derecha del Viejo Continente que hoy se muestran tan preocupados con Cuba?
La respuesta a estas preguntas fue unánime entre los periodistas reunidos. No tienen ningún derecho ni fuerza moral para acusar a Cuba cuando tantos hechos horribles pasan todos los días, casi todos bajo su mirada cómplice.
Tenemos que unir fuerzas y continuar publicando la verdad de Cuba, ahora además en nuestros sitios en Internet, en las páginas personales, en las redes sociales, y en cuanto medio de comunicación sea efectivo, expresó Maritza Tejera, del ejecutivo de la Unión de Periodistas de Cuba en Matanzas.
Casi al finalizar el editorial resume la verdad de la burda campaña mediática: “Lo que les inquieta verdaderamente es la fortaleza moral de la Revolución, su fidelidad a los principios, su creciente prestigio en nuestra región, donde se ha convertido en importante actor de impulso al proceso de integración, su actuar inteligente y sereno para enfrentar las duras consecuencias de la crisis económica internacional y del bloqueo, su claridad en que hay que cambiar lo que deba ser cambiado en pos de conquistar para nuestro pueblo toda la justicia como nos han pedido Fidel y Raúl.”
Y como asegura el texto, allí estaremos los periodistas cubanos el primero de mayo, para dar una contundente e inequívoca respuesta del apoyo a la Revolución. Nosotros también daremos la pelea con nuestras ideas, en nuestras calles y en todos los escenarios internacionales.
Pero la principal la daremos a través de nuestros medios, quizá no tan poderosos como los del Imperio, pero unos medios donde la verdad SÍ es VERDAD.
Los medios cubanos no podemos contra su hegemonía internacional en la comunicación, no alcanzamos adonde su tecnología y poderío les permite llegar; pero sí podemos combatir desde la razón, expresó Madelín Varela Cárdenas, quien como redactora del turno de la mañana de la emisora provincial Radio 26 fue la primera en leer el documento que expresa la posición de Cuba ante las maniobras para derrocar a la Revolución.
Por su parte, la recién graduada Dianelis Gonzáles Galindo comentó que es hipócrita que le hablen a Cuba de derechos humanos cuando no la conocen, e invita a quienes despotrican en los grandes medios de comunicación a convivir un tiempo aquí a ver cuánto les dura esa opinión.
Varios colegas coincidieron en que es el dinero lo que mueve esas campañas y que detrás está la ambición de un grupo de cubanoamericanos que creen que Cuba es suya por derecho propio, y desean que vuelva la época del capitalismo brutal al modo estadounidense.
Ana González Goicochea, de la Redacción Digital de 26, citó el fragmento donde el editorial pregunta si quienes nos critican pueden vanagloriarse del respeto por el ser humano que siempre ha enarbolado la Revolución cubana.
“¿Pueden decir lo mismo los gobiernos de Estados Unidos y de los países europeos que se desgañitan criticando a Cuba y condenándola cual si fueran vírgenes vestales? ¿Qué pueden decir del millón de muertos en Iraq y las decenas de miles de víctimas en Afganistán por las guerras ilegales allí ejecutadas? ¿Cómo pueden explicar las cárceles secretas y las torturas para los supuestos terroristas? ¿Qué basamento legal sustenta los asesinatos selectivos que Estados Unidos ha ejecutado contra sus enemigos en diversas partes del mundo con una fuerza especial dirigida en estos años por el mismo General que ahora comanda las tropas en Afganistán? ¿Cómo pueden justificar la muerte en los últimos 5 años de más de 100 inmigrantes que estaban bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos? ¿Qué derecho humano sustenta las palizas brutales contra los representantes de los movimientos sociales que protestaban cuando la Cumbre del Clima en Copenhague o contra los estudiantes californianos que reclamaban más presupuesto y menos cobros por la educación? ¿Quién supervisa el trato vejatorio que se le da a los inmigrantes en los cientos de centros de detención que están diseminados por Europa? ¿Se han alarmado, han denunciado o han condenado estas escandalosas violaciones de los derechos humanos el Congreso de Estados Unidos, el Parlamento Europeo y los partidos de la derecha del Viejo Continente que hoy se muestran tan preocupados con Cuba?
La respuesta a estas preguntas fue unánime entre los periodistas reunidos. No tienen ningún derecho ni fuerza moral para acusar a Cuba cuando tantos hechos horribles pasan todos los días, casi todos bajo su mirada cómplice.
Tenemos que unir fuerzas y continuar publicando la verdad de Cuba, ahora además en nuestros sitios en Internet, en las páginas personales, en las redes sociales, y en cuanto medio de comunicación sea efectivo, expresó Maritza Tejera, del ejecutivo de la Unión de Periodistas de Cuba en Matanzas.
Casi al finalizar el editorial resume la verdad de la burda campaña mediática: “Lo que les inquieta verdaderamente es la fortaleza moral de la Revolución, su fidelidad a los principios, su creciente prestigio en nuestra región, donde se ha convertido en importante actor de impulso al proceso de integración, su actuar inteligente y sereno para enfrentar las duras consecuencias de la crisis económica internacional y del bloqueo, su claridad en que hay que cambiar lo que deba ser cambiado en pos de conquistar para nuestro pueblo toda la justicia como nos han pedido Fidel y Raúl.”
Y como asegura el texto, allí estaremos los periodistas cubanos el primero de mayo, para dar una contundente e inequívoca respuesta del apoyo a la Revolución. Nosotros también daremos la pelea con nuestras ideas, en nuestras calles y en todos los escenarios internacionales.
Pero la principal la daremos a través de nuestros medios, quizá no tan poderosos como los del Imperio, pero unos medios donde la verdad SÍ es VERDAD.
Ser periodista: la reflexión necesaria
Conferencia de Roberto Pérez Betancourt a estudiantes de Periodismo
Sobre lo que entraña “ser periodista” reflexionaron este miércoles los estudiantes de periodismo de la Universidad de Matanzas Camilo Cienfuegos a propósito de la Conferencia dictada por una de las voces más autorizadas de esa profesión en Matanzas: Roberto Pérez Betancourt.
“Esto es algo que no está en el plan de estudios”, dijo Pérez Betancourt, quien con su verbo fácil y desenfadado mantuvo atentos e interesados a los alumnos de primero y segundo años durante 45 minutos, con un tema que para él es el centro mismo de eso que se llama “aptitud con p”.
Con una larga experiencia en los medios de comunicación cubanos Pérez Betancourt convirtió el soliloquio en un diálogo donde palabras como compromiso, pertinencia, necesidad de estudio, discrepancia, investigación y perseverancia ocuparon el mayor espacio.
Un alborozo juvenil se produjo cuando se rifó el libro Dinámica de la Noticia (del propio Roberto Pérez Betancourt) y un Disco Compacto con materiales útiles para el periodismo, autografiados ambos por el propio Roberto.
La conferencia, que dejó a los muchachos con ganas de seguir escuchando y al profesor con deseos de quedarse, se incluye dentro del programa de actividades por el Día de la Prensa Cubana.
Allí mismo el Ejecutivo Provincial de la Unión de Periodistas de Cuba en Matanzas reconoció a Lianet Fundora, alumna de primer año seleccionada para participar en las celebraciones centrales nacionales, que tendrán lugar el próximo domingo 14 de marzo, en Santiago de Cuba.
Como parte que son de la familia periodística los 48 futuros profesionales de ese sector están invitados especialmente al acto provincial, que se desarrollará este sábado 13 en la casa de la Unión de Periodistas de Cuba en Matanzas.
Ser periodista cubano: a propósito del Día de la Prensa Cubana

Ser periodista cubano es ante todo, ser revolucionario. Y revolucionario significa muchas cosas, entre otras, cambiar todo lo que debe ser cambiado, si nos aplicamos a las enseñanzas de Fidel, que ahora está a tiempo completo en nuestras filas.
El periodista cubano es combativo. Se enfrenta sin miedo al peligro, a las guerras, a las enfermedades; sube montañas y anda llanos; participa en las movilizaciones, en los programas de la Revolución, en la recuperación de los ciclones y cambia, sin titubear, su pluma por la herramienta que haga falta.
Para el periodista cubano no existen las medias tintas, las cosas se llaman por su nombre o no se dicen, y habla en el lenguaje del pueblo, sin términos rebuscados; en el lenguaje llano y sencillo que es el que deben hablar todos para que se entiendan.
El periodista cubano se enfrenta a la burocracia y sus burócratas, al abuso y los abusadores, a la chabacanería y sus chabacanos, al delito y a quienes lo cometen; le va de frente al oportunismo, al arribismo, a la morosidad y a los maltratos.
El periodista cubano denuncia desde su trinchera lo que está mal para el pueblo, lo que no funciona.
El periodista cubano no viene de cuna rica o clase media, sino que es hijo del obrero, del campesino o de la ama de casa. No se vende por tres kilos, ni le anda detrás al palo periodístico amarillo, porque aquí los chismes en la prensa no funcionan.
El periodista cubano es profesional, respetuoso de la intimidad de las personas y practica la ética cada vez que sale en busca de la información o la publica.
El periodista cubano es humano, sensible, creativo; es capaz de encontrar la grandeza del guajiro, la universalidad del batey más intrincado o la inmortalidad del más “desconocido” de los locos callejeros de cualquier ciudad.
Es verdad que a veces el periodista cubano no tiene todos los medios técnicos a su alcance, que todavía no hay computadoras para todos, y que el acceso a Internet desde la casa es todavía un sueño para la mayoría.
Es cierto que a veces tienen que andar tras la noticia a pie o en bicicleta; o romper las barreras de fuentes cerradas a la información por mandamiento de su propia ignorancia, “gente” que no recuerda que este país es del pueblo, y que ellos solo administran lo que es de todos.
El periodista cubano se sobrepone, porque ama lo que hace, porque el periodismo es un arte, y una aptitud ante la vida. Porque se es periodista para servir, para ayudar, para enseñar, para educar, para combatir.
El periodista cubano está al lado de la justicia, de los movimientos sociales del mundo, de los que luchan por la protección del medio ambiente, de quienes creen que un mundo mejor es posible.
El periodista cubano está al lado de su Revolución, que estar al lado del pueblo. No hay que temer a la crítica oportuna del periodista cubano, a su certero señalamiento; a su empeño por contribuir al logro de una sociedad mejor, más justa.
Cuando el periodista cubano escribe, porque es lo mejor que sabe hacer, también está labrando Revolución.
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