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Niños flojitos ¿o diferentes?

Los niños desde pequeños deben demostrar su hombría...
Cuando un niño que ya pasa los cinco años es ñoño, apegado a su mamá, llora por todo, no juega en la calle y no dice malas palabras corre el riesgo de que lo tilden de flojito. Y más aún, de que sin ni siquiera conocer la palabra sexualidad, al pequeño le vaticinen un futuro gay.

Los niños flojitos siempre son un dolor de cabeza para las madres a pesar de que casi siempre son ellas las causantes de esa actitud. Los rumores de que sus hijos son víctimas, así como el acoso que sufren en la escuela les causan pesar y preocupación.


Pero, ¿cuál es el niño flojito? ¿A qué se refieren con esa flojera? Todos sabemos que no es más que un estereotipo que ubica a los niños desde pequeños en su posición de hombres, machos, varones, masculinos.  

Quien desde pequeño no muestre rasgos fuertes, tendencia a la violencia, disposición al mataperreo continuo en la calle y predilección por los deportes (si son extremos mejor) puede caer en el grupo de los flojitos.

Para demostrar que es macho un niño pequeño debe estar dispuesto a fajarse por cualquier cosa y dar con el puño cerrado, porque las hembritas son las que golpean con la mano abierta.

Un macho desde pequeño tiene que aprender las malas palabras de moda, y decirlas donde quiera sin ningún pudor, porque eso también es cosa de hombres.

Un varón de verdad no juega con muñecas, y menos con niñas, a no ser que estas sean marimachos. Un macho se escapa de su mamá, tiene la voz fuerte y es desorganizado.

Quienes no entren en esta descripción se van para el bando de los mariquitas, como se dicen entre ellos cuando a veces no levantan ni un metro del suelo.

Yo también pensaba cuando estudiaba en la primaria y hasta en la secundaria, que los niños flojitos eran gays seguros. Hoy, con la experiencia que me ha dado tener a personas homosexuales como amigos, sé que la flojera en la niñez no indica tener una orientación sexual hacia el mismo sexo.

Los niños flojitos son solo diferentes. Hay niños a quienes les gusta más leer, ver muñes horas y horas, jugar en la computadora o con los compañeritos, pero dentro de la casa, con los juguetes que tienen.

Hay niños introvertidos o ermitaños que apenas tienen amiguitos; hay pequeños vagos a quienes no les gusta correr ni saltar; hay niños que no encuentran sentido al béisbol, ni a ningún deporte… y aunque no parezcan también son niños, y muchas veces muy inteligentes. 

Ni siquiera la voz o el amaneramiento indican una orientación sexual determinada, que por cierto a edades tan tempranas es algo que no se ha definido.

Uno de mis mejores amigos de la Universidad, recuerdo que tenía una voz de trueno, rasgos fuertes en su rostro y un cuerpo lleno de cicatrices por sus travesuras de la niñez, pero como a mí, le gustaban los hombres.

La orientación sexual, padres, es algo que se define sobre la adolescencia. Un niño flojito solo tiene que ser atendido si es acosado en la escuela. Es mucho pedir a los pequeños que no reproduzcan los patrones que les inculcan y que no esperen que un hombre sea como les dijeron que tenía que ser.

Pero nosotros, los padres, sí podemos explicarles a nuestros hijos que ser gay no tiene que ver con la manera con que se conduce una persona, sino con sus preferencias sexuales, y que es algo imposible de saber desde tan temprano.

Deberíamos enseñarles a nuestros hijos a respetar las diferencias, enseñarles que vivimos en un mundo diverso, y que cada cual tiene derecho a expresarse como desee, siempre que no afecte a otras personas.

Ser flojito de niño solo indica ser diferente, tal vez a causa de una educación sobreprotectora; y que a un niño lo llamen flojito es la muestra de cuán arraigado está en Cuba el machismo.

Si alguien le dice que su niño está flojito, enséñele cuán fuerte en quizá en otros aspectos, pero jamás trate de cambiar a su pequeño y convertirlo, porque las leyes del machismo la mandan, en otro troglodita intolerante, porque de esos ya tenemos bastante. 

Nota: Estas reflexiones alocadas, las motivaron la manera conque muchos niños llaman mariquitas a quienes no responden al patrón habitual del macho... Mi hijo, aunque no entra en la categoría de flojito, pues es grandón, practica fútbol y últimamente le ha dado por fajarse en la escuela... sí esa un niño raro o diferente que pasa horas dibujando, escribiendo, leyendo, jugando ajedrez, en la computadora o viendo muñes... No quiero que mi hijo sea un troglodita... y me preocupa que muchos padres no requieran a sus hijos y los alejen del machismo.

Habanastation: una sensible historia de la pureza infantil (con Videos)

Muchos creyeron tras ver el filme cubano Habanastation que estaban ante una clara denuncia a las diferencias sociales, más evidentes en Cuba después de los años 90 del pasado siglo.

Sin embargo, los cinéfilos más avezados comprendieron que tras esa lectura, está una bella historia que nos habla de la pureza infantil, de la ingenuidad, de la solidaridad.


Habanastation, del realizador cubano Ian Padrón, nos convida a mirar a nuestros niños, a conocerlos mejor, a preguntarles qué es lo que verdaderamente necesitan para ser felices.

Nos muestra, sí, una sociedad donde hay diferencias, sino abismales, por lo menos bastante grandes. Nos muestra una Habana de barrios elegantes y otros marginales. Una Cuba de familias con mucho y otras con poco.

Pero esto resulta conocido y estudiado. Es una realidad con la que convivimos, y que es imposible cambiar completamente en el futuro más inmediato.

La opulencia y la escasez de las familias protagonistas es simplemente parte de la escenografía psicológica que expone Habanastation, un filme que habla en verdad de que para los niños es más importante el amor que los juguetes y que la amistad está por encima de todo.

El Play Station es un pretexto para desencadenar una bella historia del nacimiento de la amistad entre dos niños que estudian juntos, pero que están separados por un abismo entre sus comportamientos como estudiantes y sus posibilidades económicas.

Dos niños que se encuentran por casualidad y pasan todo un día juntos, mientras liman sus diferencias para reafirmarse como los mejores amigos.

Uno habitante de una casa enorme en un buen barrio habanero de calles desiertas y tranquilas, con un padre músico que le compra los mejores juguetes, y que va todos los días en carro a su escuela.

El otro, un pequeño que vive solo con su abuela en un barrio marginal, en una casa pobre, con un padre preso, tratando de sobrevivir entre la violencia y la pobreza.

La película transcurre mientras el de más posibilidades económicas va insertándose en el mundo de su compañerito de escuela, y descubre conceptos ajenos para él como compartir, ayudar, jugar en la calle, aprender a defenderse o mojarse en la lluvia.  

A los niños los hace iguales desde el principio la escuela, los uniformes, la maestra, los libros; pero la película culmina igualándolos más allá, en su interior, en sus ideas sobre lo que verdaderamente necesitan: libertad, tiempo, lealtad y amor.

 Habanastation es sobre todo una película para los padres que intentan llenar con aparatos sofisticados el tiempo que no tienen para sus hijos. Es un mensaje desde la inocencia para un mundo que cada vez se preocupa más por lo material y olvida que la vida del hombre es sobre todo espiritual.

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Trailer Habanastation



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Carta a mis maestros + Video


Dedicado a todos los maestros en su día... por todo... porque sin ellos no habría esperanzas ni niños felices...

Maestros: Cuando llegué a esta escuela apenas tenía 4 años. Era un niño grande de tamaño, pero ñoñito e inquieto.  Todavía soy un poco así.  He crecido mucho hasta ahora. Pero no solo en tamaño, sino en conocimientos.    Y eso se lo debo a mis maestras.
En preescolar mi preferida fue Yarilis, que es muy buena y cariñosa con todos los niños. Además es muy joven y bonita.  A ella la quiero todavía, pero ahora quiero también a otras maestras: a Mabel y a Nora. 
Mabel es mi maestra desde primer grado. Ella me enseñó a leer, escribir y calcular. Yo era un poquito chambón cuando escribía, y Mabel se ponía brava, pero ahora, gracias a ella, ya no soy así.   A mí me gustan todas sus clases, pero prefiero Matemática. Y de Lengua Española lo que más me gusta es la lectura.   Mabel también es muy bonita, y yo estaba enamorado de ella, pero ya no porque ahora ella tiene un novio de verdad.
Las maestras Nora y Mabel
Nora también es muy linda, y buena. Con ella practicamos y aprendemos mucho. Siempre nos cuida y nosotros le hacemos maldades.  Ella se pone brava, pero cuando yo le doy un beso, se le quita.   Nora llora por cualquier cosa, y cuando ella falta la extrañamos mucho.
Yo quiero también a Zenaida, que nos cuidó en primer grado y ya soy de su tamaño.    También me gustan mucho las clases de Educación Artística, de Ajedrez y de Educación Física.    
Yo estoy muy orgulloso de mi escuela y de todos los maestros y nunca me voy a olvidar de ella aunque me ponga grande y me vaya para otra escuela.

César

Esta carta la escribimos entre mi hijo y yo para regalársela como texto sonoro de un videíto a sus maestras...

La carta con la voz e imágenes de César

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